Bienestar

¿Cómo distinguir entre COVID-19 y cáncer de pulmón?

Es importante recordar que el cáncer de pulmón es una enfermedad latente cuya sintomatología podría confundirse o empeorar por un cuadro de COVID-19

Cada 17 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Cáncer de Pulmón para crear conciencia sobre este tipo de cáncer que tiene la tasa de mortalidad más alta en el mundo.

Este año, la fecha tiene especial relevancia porque los síntomas del cáncer de pulmón podrían confundirse o empeorar por un cuadro de COVID-19. Además, durante la pandemia las citas y controles médicos no urgentes disminuyeron, lo cual afecta el diagnóstico oportuno en caso de detección de cáncer de pulmón.

Atención a los siguientes síntomas

“En personas con síntomas respiratorios que se mantienen por más de dos semanas y cuando se han descartado enfermedades infecciosas como la COVID-19, se debe de consultar al médico más cercano para ser evaluado adecuadamente. Recuerde que el cáncer de pulmón no solo afecta a las personas que fuman, cualquier persona por otro tipo de causas puede desarrollar esta enfermedad, cuyo tratamiento efectivo depende de lo temprano que se realice su diagnóstico y manejo por los profesionales médicos”, dijo el Dr. Adrián Guzmán, oncólogo del hospital Max Peralta.

Identificar los síntomas del cáncer de pulmón para obtener un diagnóstico temprano es importante por su similitud con los síntomas del COVID-19

Los síntomas del cáncer de pulmón suelen aparecer cuando la enfermedad está avanzada y pueden ser: una tos reciente que no se va, tos con sangre (incluso en pequeñas cantidades), falta de aire, dolor en el pecho, líquido en el tórax, ronquera, pérdida de peso inesperado, dolor de huesos o dolor de cabeza. Si experimenta alguno de estos síntomas es importante consultar a un especialista para descartar cáncer de pulmón.

Si el cáncer se detecta en una etapa temprana, hay más posibilidades de recuperación y opciones de tratamiento.

Proteja sus pulmones

No existe una manera definitiva de prevenir el cáncer, pero hay medidas claves para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad, entre ellas: dejar de fumar y evitar el tabaco, evitar exposición a la contaminación y al humo de fumadores, evitar exposición al asbesto, arsénico, cromo, níquel y otras sustancias carcinógenas; ejercitarse con regularidad para fortalecer los pulmones e incrementar la capacidad respiratoria.

Atender los controles médicos de rutina es lo más recomendable, sobre todo si se presenta algún síntoma o si estuvo expuesto a factores de riesgo, para obtener un diagnóstico temprano e iniciar un tratamiento de manera oportuna, si fuese el caso.