Revista Dominical

Trabajo le abre las puertas a personas con autismo: estas son sus historias

De los 1500 colaboradores que P&G emplea en Costa Rica, seis están dentro del espectro autista. Ellos hablaron de su vida, una en la que hubo diagnósticos tardíos e incomprensión, y ahora aparece la realización personal y laboral.

08/07/2019. MATERIAL EMBARGADO HASTA SU PUBLICACION EL DOMINGO 21 DE JULIO EN LA REVISTA DOMINICAL. Procter & Gamble, Santa Ana. Hora: 02:15 p.m. La empresa Procter & Gamble (P&G) cuenta con un programa que recluta a jóvenes del espectro autista, quienes trabajan en el área de Smart Automation (Automatización Inteligente). La firma, ubicada en Forum1 en Santa Ana, tiene seis empleados que trabajan en un área acondicionada para ellos y donde han visto la oportunidad de interactuar con otras personas del espectro autista, lo que antes -afirman- no sucedía. En la foto, (de izquierda a derecha, sentados) Nataly Meza, Caterina Carboni, José Abarca y Jorge Monge; (sentados) Juan Sibaja y Kevin Berrocal.
Fotos: Mayela López
08/07/2019. MATERIAL EMBARGADO HASTA SU PUBLICACION EL DOMINGO 21 DE JULIO EN LA REVISTA DOMINICAL. Procter & Gamble, Santa Ana. Hora: 02:15 p.m. La empresa Procter & Gamble (P&G) cuenta con un programa que recluta a jóvenes del espectro autista, quienes trabajan en el área de Smart Automation (Automatización Inteligente). La firma, ubicada en Forum1 en Santa Ana, tiene seis empleados que trabajan en un área acondicionada para ellos y donde han visto la oportunidad de interactuar con otras personas del espectro autista, lo que antes -afirman- no sucedía. En la foto, (de izquierda a derecha, sentados) Nataly Meza, Caterina Carboni, José Abarca y Jorge Monge; (sentados) Juan Sibaja y Kevin Berrocal. Fotos: Mayela López Mayela López
Procter & Gamble - autistas Ellos son los seis jóvenes que están dentro del espectro autista y que desde hace cinco meses trabajan en Procter & Gamble (P&G). En la foto aparecen Natalie Meza (jacket negra), Caterina Carboni (blusa rosada), José Pablo Abarca (camisa celeste), Jorge Monge (jacket verde y camisa vino), Juan José Sibaja (camisa roja de cuadros) y Kevin Berrocal (camisa blanca). Fotos: Mayela López (Mayela López)

En su último trabajo, Kevin Berrocal fue despedido a la semana de haber empezado. Era en un centro de llamadas y dice que la causa de su separación fue por “problemas de comunicación con las personas”. Él tenía 17 años, cuatro antes lo diagnosticaron con autismo.

“Cuando supe que estaba dentro del espectro autista fue muy raro, en mi mente colegial pensaba que iba a tener ayudas y que mi vida iba a ser más fácil. Luego me di cuenta de que no era así. Ese orgullo se convirtió en vergüenza y yo quería esconderlo. Eso me pasó en mi trabajo pasado, sabía que tenía deficiencias a la hora de hablar y socializar; trabajar con personas enojadas en un teléfono me hizo pensar que no era capaz de mucho”, cuenta Kevin, quien tuvo su primera experiencia laboral al salir de un colegio técnico, hace tres años.

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