Revista Dominical

Mi vida con un nombre mal escrito

No es bonito saber que se carga con un nombre mal escrito. Tres historias de personas que no se llaman exactamente como sus mamás querían y cómo eso complicó sus vidas

Nombres mal escritos
Diseño: Kimberlyn Zamora G.

¿Se imagina llegar a su graduación y que le entreguen el título con su nombre escrito de una manera incorrecta?

Pues eso fue lo que a mí me pasó en el 2002 cuando estaba por graduarme de sexto grado de la escuela... o al menos eso era lo que mis papás y yo creíamos.

La sorpresa para todos fue enterarnos de que mi nombre no era realmente mi nombre y que aunque desde pequeña me enseñaron a escribirlo como Kimberly, en los documentos oficiales aparecía de otra manera.

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