Revista Dominical

Jamboree: la enlodada carrera de motores en la que ganar no interesa

Una suerte de fraternidad reta las convenciones de las competencias automovilísticas. Tribus de vehículos 4x4 se reúnen para hollar territorios inexplorados y ayudarse entre sí, aunque eso signifique despedazar sus queridos automóviles sin el mínimo remordimiento

23/08/2019 La novena edición del Jamboree 2019 en La Delia de Sarapiqui más de 40 carros participaron, con un campamento. foto Alonso Tenorio
23/08/2019 La novena edición del Jamboree 2019 en La Delia de Sarapiqui más de 40 carros participaron, con un campamento. foto Alonso Tenorio Alonso Tenorio
La "cara" de este 4x4 es una alegoría de la actitud que toman los conductores de la carrera Jamboree: una disposición absoluta a enfrentarse a terrenos desconocidos. Foto: Alonso Tenorio (Alonso Tenorio)

Quien gana Jamboree no será el primero que salga de este embarrealado bosque. Colina sobre colina se extiende La Alejandra en La Delia de Sarapiquí, una finca que no dista demasiado de cualquier otra extensión verde a excepción de una particularidad: al fondo de la pradera se impone un alto bosque que, con el ocaso desplegado, pareciera importar imágenes dignas de un cuento de hadas.

No es tan descabellado mirar esta selva adyacente como un espacio surgido de hechizos. Allí la lluvia aparece por minutos, casi con la única intención de elevar el calor que brota desde las piedras; el barro se incrementa conforme pasan las horas y los caminos se convierten en espacios intransitables para conductores poco temerarios.

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