Revista Dominical

El concierto de la Fosforera: Una reconstrucción oral a 30 años de las ‘camisetas negras’

El 31 de mayo de 1992, la sociedad tica se espantó al enterarse que su juventud vestía de negro y se daba patadas al compás del heavy metal. A tres décadas del concierto en la Fosforera Continental, repasamos el relato de los protagonistas de aquella tarde de mechudos y policías

Operativo policial en concierto de heavy metal en la antigua Fosforera Continental, en Quesada Durán. Mayo, 1992. Fotografías: Rónald Chacón, Carlos Borbón, Gerardo Sánchez y Manuel Vega.
Operativo policial en concierto de heavy metal en la antigua Fosforera Continental, en Quesada Durán. Mayo, 1992. Fotografías: Rónald Chacón, Carlos Borbón, Gerardo Sánchez y Manuel Vega.
El Cráneo Metal IV, mejor recordado como el Concierto de la Fosforera, se celebró el 31 de mayo de 1992. Fotografías: Rónald Chacón, Carlos Borbón, Gerardo Sánchez y Manuel Vega/Archivo LN.

El 31 de mayo de 1992 no estuve en el concierto de la Fosforera. Sabía que ese día el Cráneo Metal IV se realizaba a pocos kilómetros de mi casa y que varios amigos iban a asistir, pero de seguro algo más interesante pasó (asumo) y me olvidé del tema. Sin embargo, al final de aquel domingo, mientras en los noticiarios se daba cuenta de lo ocurrido en barrio Quesada Durán, experimenté la ambivalencia de sentir que me había perdido de algo memorable y al mismo tiempo de que me había salvado de algo terrible.

Tenía 15 años y no ocupé mucha explicación para intuir que lo mejor era esconder por unas semanas mis casetes de Iron Maiden, Metallica, Mötley Crüe, Anthrax y Helloween. Como hijo adolescente de familia católica, mi gusto musical por el heavy metal fue sometido a un constante escrutinio a medida que las conferencias de prensa de Monseñor Román Arrieta y el ministro Luis Fishman se multiplicaban más rápido que los panes y los peces.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌