José Pablo Alfaro Rojas. 25 agosto
Rónald González, técnico de la Selección Mayor. Fotografía: Alonso Tenorio.
Rónald González, técnico de la Selección Mayor. Fotografía: Alonso Tenorio.

Rónald González respondió cada pregunta, sin tapujos. De frente y puntual, el técnico de la ‘Tricolor’ Mayor reconoció que desea desafiar al futbolista de Costa Rica para que entienda que la Selección “es inclusiva y no exclusiva”.

El técnico, quien esta semana inicio un micro ciclo de entrenamientos con jugadores del torneo nacional, atendió a ‘La Nación’ para hablar sobre el desempeño de los veteranos, el cambio generacional, la posible convocatoria de Christian Bolaños y el regreso de Bryan Ruiz al fútbol tico.

¿Cuál es la expectativa del amistoso ante México, sabiendo se sabe que solo puede llamar a los locales y en un contexto difícil por la pandemia?

Yo espero ver y premiar los rendimientos de los jugadores nacionales, entendiendo que ya nosotros tenemos una base que consta de futbolistas que participan en el extranjero y que la responsabilidad de los nacionales es dar esa competencia. También es ratificar ese rendimiento que puedan mostrar ya contra un rival de más peso y en un escenario más importante, contra jugadores que tienen otra velocidad y distintas características.

Alrededor de la ‘Sele’ se ha generado un debate con dos criterios. Algunos creen que al ser una coyuntura tan particular sería mejor llamar a veteranos que puedan rendir bien en la eliminatoria, y por otro lado he leído que puede ser contraproducente tener tantos veteranos, que al final le van a robar espacio a jóvenes y es probable que a estos veteranos no les alcance para rendir en el Mundial. ¿Usted que opina?

Eso hay que verlo desde diferentes ópticas así como usted lo hizo. Cada punto tiene su orden. No podemos pensar en que vamos a desarrollar jugadores para el Mundial cuando no hemos clasificado al Mundial.

Nuestra prioridad es clasificar. Paralelo a todo ese proceso, no vamos a ser tan ilusos de solo llevar veteranos o novatos. Tiene que ser un híbrido de jugadores que nos puedan dar ese nivel de responsabilidad y madurez, pero también vamos a tener la energía, la juventud, las ganas y el ímpetu. No todos se encasillan en la misma categoría.

El entrenador de una selección, a no ser de que le hagan un contrato de larga duración, nunca tiene nada escrito en piedra. Los resultados son preponderantes y debemos asegurar tener primero los resultados y sobre la marcha ese proceso que, desgraciadamente, se ha visto interrumpido por la pandemia.

Dice un estudio técnico de FIFA que la mejor edad para afrontar un mundial es entre los 26 y los 29 años, cuando el jugador alcanzó la madurez física, técnica, táctica y mental, pero Costa Rica tiene muy buenos veteranos, o buenos jóvenes. Da la impresión de que no hay ese término medio en la ‘Sele’.

Yo no veo que sea solo de edades. El fútbol es de rendimientos y de momentos, es posible que encontremos un rendimiento bueno en un jugador de 20 años y no está en esas escalas. O es posible que tengamos un buen rendimiento para un microciclo, de 10 o 12 días, con un jugador de 34 años.

Yo voy a evaluar el rendimiento. Si yo veo dos jugadores, uno de 35 y otro de 25, pero el de 35 está haciendo mejor las cosas, a mí ese es el que me sirve. Sé que el de 25 puede que en algún momento alcance al otro, pero yo no me defino solo por eso, sino por el desempeño y obtener los resultados deseados.

“De que me sirve pensar que en Qatar 2022 vamos a desarrollar jugadores, si no estamos clasificados todavía. Creo que primero hay que clasificar y ya luego de la mano con los que clasifican, tocará ver el recambio”.

Se lo preguntaba porque Christian Bolaños probablemente sea el mejor en su puesto en este momento, con 36 años. Puede que llegue al mundial con 38 y a esa edad es difícil que le alcance para llegar al Mundial en su mejor estado de forma, y al final le va a restar minutos a otros que sí podrían alcanzarlo en el Mundial.

Sí, pero es muy relativo. ¿Con cuántos años puede llegar Cristiano al Mundial? Si Portugal va al Mundial, Cristiano llegará con 37.

Pero lo de Cristiano podría verse con una excepción a la regla.

Creo que cada país tiene su excepción. Bolaños es el mejor delantero y goleador del campeonato. Nosotros vamos a sacarle lo mejor del rendimiento mientras pueda dar ese rendimiento.

Eso de quitar o poner campos no lo veo, creo que cada jugador se gana un campo de acuerdo a su rendimiento, porque muchas figuras se han quedado estancadas, se les vio como proyectos a futuro pero nunca dieron el salto. Una cosa es la expectativa que yo puedo tener como técnico o usted como periodista y otra cosa lo que pueden dar en el campo.

Estoy de acuerdo en que si un jugador rinde debe estar en la ‘Sele’, pero se lo preguntaba no solo por el partido ante México, sino por el proceso. Solo para dar un ejemplo: si usted decide llamar a Bolaños, ¿no le quitaría la posibilidad de jugar a otros futbolistas como Rándall Leal o Luis Díaz?

Si Bolaños anda en un mejor nivel que ellos dos, no. Usted no me está preguntando por el partido ante México, pero se lo pongo como ejemplo: ¿usted ve algún delantero mejor que Bolaños ahorita? No hay.

Es una cuestión de momentos, no puedo estar visualizando eso y además de que no tenemos tiempo, se nos han ido seis partidos por la pandemia en donde pudimos ver algunas cosas y ya no está ese espacio.

Incluso, para la fecha FIFA de octubre no sé si podré usar a los internacionales de Europa. Yo necesito y quiero ser lo más práctico posible. Ya las proyecciones quedaron atrás y nosotros vamos a ir a lo seguro, que es el resultado.

A nivel de selección los objetivos están claros. El objetivo es hacer todo lo posible para clasificar al Mundial. ¿Vienen algunos otros objetivos detrás de este? Bueno, si se puede debutar gente y jugar bien pues que dicha, pero son objetivos secundarios.

El objetivo principal es clasificar al Mundial, ¿o usted no considera eso?

Sí, por eso al principio le mostraba las dos caras de la moneda: El objetivo debe ser solo clasificar al Mundial, o se debe pensar en armar un proceso para que, cuando se clasifique, no se vaya solamente a participar.

Yo no puedo pensar en otra cosa que no sea clasificar, así lo pienso. Y todos hemos tenido que cambiar formas de pensar por esta pandemia.

Porque yo podría decir cosas y ponerme romántico de que vamos a desarrollar jugadores, ¿pero de dónde? Si no hay fechas en el calendario, solo voy a tener ocho entrenamientos con estos muchachos.

Bajo la óptica de lo que usted ve, ¿es necesario llamar a Bryan Ruiz entonces, al ser una apuesta segura?

A cualquiera que ande bien.

Es que usted decía que necesitamos apuestas seguras.

No. Yo hablaba de un jugador que había tenido un rendimiento sobresaliente que es Bolaños. Usted está metiendo a Bryan, al que yo no he llamado en los últimos tiempos porque no ha jugado. Esperemos que Bryan juegue y sea el Bryan que todos queremos y así por supuesto que será llamado.

Pero si él no mantiene un rendimiento como todos los demás, o si Christian no mantiene un rendimiento, tampoco. El fútbol es cambiante, los momentos de los jugadores varían. Ahora, hay una base en la Selección.

Bryan Ruiz regresó al país para tomar ritmo y volver a la Selección Nacional. Fotografía: Mayela López.
Bryan Ruiz regresó al país para tomar ritmo y volver a la Selección Nacional. Fotografía: Mayela López.

Una base en la que estamos viendo que hay ciertos futbolistas que empujan desde atrás para colarse. El mejor ejemplo es Allan Cruz. ¿Se podría pensar esto de otros jóvenes como Bernal Alfaro?

Sí, y de todos los jugadores que han venido pujando. Usted daba el ejemplo de Allan, que es correcto, pero después duró un tiempo sin jugar porque se lesionó y decidí no llamarlo. No lo llamé porque no jugaba. Igual el caso de Bernal; antes no estaba.

Vamos a ver si en este campeonato Bernal, Gerson Torres y los que andan jugando bien mantienen su rendimiento, porque no lo sabemos. No nos encasillemos con que hay uno u otro porque han estado siempre. Yo quiero que los que han estado siempre se mantengan, pero porque lo están demostrando.

Ahora menciona a Gerson Torres. Quizás, la duda que queda es ver si estos jugadores rinden o pasan desapercibidos cuando lleguen a la Selección, que ha pasado otras veces.

Yo no puedo saberlo hasta que lo ponga y pueda demostrar. Hemos tenido en el pasado lo que los periodistas llaman ‘jugadores de selección o de equipo’. Yo no puedo dejarme llevar por esa categoría, porque si un futbolista juega bien en su club y hace méritos para ser llamado, tiene que estar.

Ya luego, si rinde se mantendrá y si no, llamaré a otro. Yo no puedo saber si un jugador es de equipo o de selección hasta que lo ponga.

Pero al entrar a la cancha ya se puede dar una idea.

Sí, y es que ustedes y la gente solamente ven si juegan mal el partido, porque no lo ven entrenar. Usted va a catalogar el rendimiento si yo lo pongo en el partido, pero tal vez ese jugador sea más valioso que eso. Tal vez es un buen líder, tiene buena armonía y entrena muy bien. Son muchas variables que, desgraciadamente, la gente al prender el tele no ve y solo dice, ‘¡qué mal jugó!’.

Si yo llamo a un jugador que anda en buen momento, tendré que analizar por qué no rindió, porque si después vuelve al club y la sigue reventando, quiere decir que tiene capacidad. No sé si concuerda conmigo en eso.

Concuerdo en casi todo, excepto en que yo sí creo en que hay jugadores de Selección y otros a los que les queda grande la camiseta. Es decir, se les da espacio y nunca asumen un rol.

Sí, y no solamente en la cancha. Yo he tenido jugadores que he llamado una vez y no regresan más. La mayoría de veces los que se convocan vuelven porque mantienen su rendimiento en el equipo, que es lo más importante. El jugador debe cuestionarse siempre, ¿qué fue lo que hice mal?

Bueno, hay un buen ejemplo y es el caso de Fuller. Estuvo en los últimos dos años de proceso, pero en el pasado semestre no jugó con Herediano.

Exactamente, Keysher es un caso. Por ejemplo, ¿qué se hizo José Mora? Al que Matosas llamó a Copa Oro. Es una cuestión de rendimiento, el tecnico debe seguirlos y verlos. No significa que Fuller sea malo, es una cuestión de momentos, y si Orlando Galo sigue jugando y veo que hace méritos pues vendrá él a la Selección, y así con otros ejemplos. Al final el gusto es mío, pero se mide el rendimiento.

¿Y usted que opina de esa generación que viene para arriba? Leal, Gerson, Marín, Bernal.

Son buenos jugadores, los he visto entrenando con la Sub-23 y hacen buenos partidos con sus equipos. Creo que es cuestión de tiempo para que se consoliden porque todavía son jóvenes para competir y deben pelear por un puesto en su categoría (Sub-23). Cuando lo hagan, pueden pelear por un lugar en la Selección Mayor.

Nunca me va a escuchar decir que si un joven lo está haciendo bien, no le voy a dar la oportunidad, pero algunas veces los periodistas crean expectativas de jugadores que al final no se dan.

Uno lo que hace es leer expectativas. Yo no voy llamar a un jugador por expectativa, sino por rendimiento. ¿Quién puede decir que alguno de estos muchachos es malo? Ninguno, todos tienen talento, pero jueguen primero en sus equipos y después veremos si los llamamos, porque pueden ser los mejores en sus equipos, pero cuando ya los llamemos y se tengan que comparar con otros equipos tal vez no sean tan buenos.

Rándall Leal, durante un enfrentamiento de la 'Sele' ante Haití. Fotografía: Rafael Pacheco.
Rándall Leal, durante un enfrentamiento de la 'Sele' ante Haití. Fotografía: Rafael Pacheco.

¿Le preocupa que se devuelvan de Europa tantos jugadores?

Algunos sí y otros no. ¿Adónde cree que prefiero tener a Bryan? En Brasil, jugando con la reserva y sin disputar un minuto de nada, o tenerlo en Alajuela como figura y con buen rendimiento. La respuesta es obvia, prefiero tenerlo aquí.

¿Y los legionarios jóvenes que se regresan?

Y de los jóvenes que se devuelven depende de las expectativas. Por ejemplo, jugadores que se van a las ligas nórdicas o países muy lejanos, y tras de eso se van y cuando los buscamos en las plataformas tecnólogicas nos damos cuenta de que no juegan, entonces prefiero mil veces que jueguen en Costa Rica y sean titulares.

“No me sirve tener un jugador larguísimo, que participe 10 minutos por juego. Prefiero verlos en el campeonato nuestro. ¿Qué es lo ideal? Que todos jugaran en grandes ligas y fueran titulares, como sucede con Brasil o Argentina”.

Me llama la atención su criterio, porque se podría pensar que si a un futbolista ni siquiera le alcanza para jugar como titular en una liga nórdica, entonces cómo les va alcanzar para jugar una eliminatoria contra México.

Quedan esas dudas y solo se resuelven cuando uno los pone a jugar. Es que es bien difícil sacar esas conclusiones tan rápido. Es posible que sí haya jugadores que tengan ese carácter de llegar y consolidarse en la Selección. A mí, por ejemplo, cuando me llamaron a la Selección no era titular en Saprissa, era suplente. Y veo los partidos de hace 30 años y nunca me pesó la camisa. Róger Gómez jugaba conmigo en Uruguay de Coronado y le pasó lo mismo.

Incluso Allan Cruz.

Allan es uno. O usted pone a Rándall Leal a jugar en una Copa Oro con 80.000 personas y juega como si nada, Jimmy Marín juega como si nada. Son muchachos que vienen con esa capacidaday otros a los que hay que desarrollarles eso.

De hecho a mí me gusta mucho lo de Marvin Loría, que fue campeón con Portland. ¿Usted lo hizo debutar en Primera con Saprissa?

Marvin es un buen muchacho, viene jugando bien. Estuve hablando con el asistente del Portland y me ha hablado cosas muy buenas de él. Cuando vino para enfrentar a Estados Unidos se ‘tironeó' y no lo pudimos usar. Ahora está jugando bien y es titular. Imagínese si lo pudiera tener, lo llamó inmediatamente. Se trata de aprovechar el momento.

El rendimiento deportivo es a veces poco predecible. Se puede analizar y sacar tendencias, pero el momento del jugador es lo más importante. No solo el momento físico, sino el mental.

Si yo fuera entrenador Sub-23 yo estaría proyectando, como hice en el Mundial de Egipto 2009. Por ejemplo, nosotros sabíamos que Cristian Gamboa y Bryan Oviedo llegarían a ser los laterales de la Selección Mayor.

Es curioso porque estos jugadores, Gamboa y Oviedo, y otros de esta camada como Joel, deberían ser los nuevos líderes de la Selección, asumir un rol. ¿No le parece?

Pues sí, ya la responsabilidad que tienen ahora no es la misma que tenían en sus inicios. Lo que pasa es que antes de ellos habían otros que venían. Por ejemplo, Celso Borges, Keylor Navas. Es un proceso, subir un escalafón.

Pero sí, esos jugadores que en este momento tienen 30 años deben asumir otro rol. Yo a Cristian Gamboa no le voy a hablar igual ahora que cuando tenía 20 años. Ya él tiene una responsabilidad, la misma que Joel, Bryan, Marco Ureña, David Guzmán y Esteban Alvarado.

Por eso es que yo ahorita no puedo decir que voy a proyectar, por ejemplo, a Christopher Nuñez desde ya. No. Yo puedo llamar a Núñez para irlo preparando y llevarlo al Mundial pero que vaya acompañado, y va a ir en ese proceso.

Cristian Gamboa, durante un cotejo ante Nicaragua por la Copa Oro. Fotografía: Rafael Pacheco.
Cristian Gamboa, durante un cotejo ante Nicaragua por la Copa Oro. Fotografía: Rafael Pacheco.

¿Usted cree que en medio de esta pandemia tiene una columna vertebral?

Sí la tenemos, está sobrada, a pesar de todo. Tenemos la columna vertebral y los reemplazos. Dentro de esa columna hay jugadores que tienen 34 años en este momento, pero ahí están; van a llegar a la eliminatoria, que es donde me interesa que lleguen bien. Al Mundial no sabremos si son los mismos, no se los puedo garantizar.

¿Acaso la generación del 90 fue la que disputó el Mundial? Se quedaron Enrique Díaz, Leoni Flores, Carlos Mario Hidalgo y fueron los que estábamos preparados los que llegamos al Mundial. Si usted ve la generación de Corea-Japón 2002 algunos fueron y otros se quedaron. En Brasil 2014 unos jugaron la eliminatoria, pero no fueron.

En este mundial habrá un fenómeno que favorecerá eso, y es que en el mismo año de la eliminatoria, vamos a estar jugando el Mundial. Tendremos que utilizar a los que estén mejor y ya de marzo a noviembre no hay nada, es empezar de cero.

Escuché a Mínor Díaz decir una frase en Columbia: ‘En Costa Rica hay muchos delanteros pero pocos goleadores’. ¿Le preocupa esto?

(Piensa) Lo ideal sería que hubiera goleadores, eso es lo ideal. No sé si me preocupa, pero sí es una buena frase y es la verdad.

Le pregunto si le preocupa porque al ver la tabla de goleadores del último torneo, los primeros cinco son extranjeros, detrás de Bolaños a sus 36 años.

Sí, respeto lo que dice Minor y tiene razón, pero yo no me puedo quedar en preocupaciones. Si los primeros cinco goleadores son extranjeros, entonces, ¿quién es el goleador nacional que mejor ubicado aparece? Es (Jonathan) Moya e internacionalmente Felicio Brown, e incluso Ariel Lassiter.

Tenemos algunos jugadores que están afuera que pueden ayudar. Vamos a ver si esta temporada vuelven jugadores goleadores a su nivel. Es tan relativo. En la Selección nos vamos a apoyar de los jugadores que mejor estén, es un requerimiento inmediato. Cuando tenemos microciclos son dos o tres entrenamientos y hay que meterle en la cabeza al jugador todo lo que queremos. Es casi imposible lograr eso con tan poco tiempo.

De hecho el otro día leí una entrevista que le hicieron a Jorge Luis Pinto sobre el hecho de no tener legionarios en Emiratos Árabes, pues todos los jugadores participan en la liga local. Resultó que más bien estaba contento porque tenía más microciclos para trabajar con el grupo.

Sí, y es que también uno como entrenador nacional tiene que hacer una base importante en su torneo, porque es la única forma. Son los jugadores que puedo controlar, que puedo medir. Por ejemplo, puedo levantar el teléfono y preguntarle a Agustín (Lleida) cómo está Bryan, Bernal o Dylan.

O puedo llamar a Hernán (Medford) y preguntarle cómo está Jeikel (Venegas). No es que no lo pueda hacer con los de afuera, pero es más sencillo con los que tengo aquí cerca. Y de todos modos hay algunos legionarios que a veces juegan y a veces no, pero ya tienen una trayectoria en Selección y eso también juega.

Está el caso de Christian Gamboa, que ahora es titular.

Es una gran bendición. Antes lo traían sin jugar y rendía y ahora que está jugando probablemente lo convocaré.

No sé si era su objetivo, pero ese jalón de orejas que le da a Gamboa de no llamarlo le pudo haber servido, en el sentido de que estaba en esa zona de confort en la que sabía que lo llamaban a la Sele aunque no jugara.

Yo no sé si Cristian lo habrá pensado, pero yo a los jugadores de Costa Rica los quiero desafiar para que ellos entiendan que la Selección es inclusiva y no exclusiva, que ellos tengan el sueño intacto de vestir la camiseta de la ‘Sele’ de acuerdo a su rendimiento.

Y lo he demostrado, porque he ido a partidos, a entrenamientos, a pretemporadas. En la última convocatoria tuve 15 locales y solo siete foráneos, porque yo creo en el jugador nacional, creo en los buenos partidos nacionales. Ese es el desafío que he intentado darles y se los he dicho: ’sean los mejores'.

No sé si habrá pensado lo mismo Bryan (Ruiz), que igual Matosas lo llamaba a la Selección aunque tuviera un año sin jugar.

Conmigo no fue así. Yo fui bien claro, ojalá que Bryan juegue porque, desgraciadamente, no lo hacía. Ahora viene a Alajuela y ojalá tenga esa regularidad y lo respeten las lesiones. Todos tenemos ganas de ver a Bryan Ruiz.

O vea a este muchacho Wílmer Azofeifa, antes de que se fuera fue seleccionado dos veces conmigo, pero se fue y ni jugaba. Tiene buena edad y es súper dinámico.

Es dinámico, potente, yo estoy deseando ver ese carajillo. ¿Imagínese qué problemas me resolvería Wílmer Azofeifa como un 8? Es como un Allan Cruz. Si es una ventaja que jueguen y por eso aplaudo cuando las selecciones se hacen fuertes con una base local.