Amado Hidalgo. 9 octubre

Estamos mal si la Federación de Futbol condicionó a la Comisión Técnica para escoger a un técnico barato. Tan mal como si ese no fue el motivo de la elección, pero los dirigentes decidieron darle menos de la mitad del salario de su antecesor.

En el primer caso nos habríamos privado del entrenador más capacitado. En el segundo, se lanza un mensaje de que Ronald González no tiene los méritos para ganar los $55.000 que obtenía Matosas al mes, sino solo $20.000.

Después de ver resultados y rendimientos del uruguayo, no dudo que González pueda superarlo en esos renglones. ¿Entonces por qué devaluarlo tanto? Si le sumamos el Lexus y la Casa en Valle del Sol que recibía Matosas, lo del técnico nacional nos evoca a Pedro Picapiedra empujando con los pies su troncomòvil para llegar a su casa- cueva.

¿Qué la Federación no tiene dinero? ¡Vaya momento para decirlo! ¿No es que un ente tan responsable trabaja con un presupuesto y el salario del técnico estaba contemplado en esa estructura de gastos hasta el Mundial de Catar?

Algunos dirán que $20 mil resulta mucho dinero en un país en crisis económica. Pues sí. Pero es la misma crisis que había un mes atrás, cuando Matosas nos devolvía algo de su salario en las festivas noches josefinas sin aburrimiento.

¿Por qué entonces a un seleccionador tico se le paga tan desigual? ¿Acaso Keylor Navas recibe viáticos diferentes por ser de la élite mundial en relación con los jugadores locales? Si se aplicaran los mismos criterios, el arquero del PSG tendría que dormir en la “suite” principal de los hoteles, tener un menú parisino a su disposición e ir de un lado a otro en limosina.

Muy feo se vería eso. Los demás jugadores pegarían el brinco con toda razón. No faltaría quien diga, con algo de razón, que más bien son los seleccionados caseros quienes necesitan un mayor incentivo, dado que Navas y los demás europeos están “bien forrados en billete”.

Esa discusión entre seleccionados sería odiosa y crearía divisiones internas severas. Pero la pongo en escena para ejemplificar el caso de Ronald González. Queremos que rinda más que Matosas, que se empodere del cargo y se sienta con la capacidad para manejar a estrellas que ya tocaron cielo en Brasil 2014 y que triunfan en Europa, pero decidimos pagarle menos de la mitad que a un técnico que ya fracasó.