AFP . 9 septiembre

La liga de football americano (NFL) dará la patada de salida a una nueva temporada este jueves y lo hará entre la inquietud por la sombra de la covid-19 y el anhelo de disfrutar de flamantes nuevas estrellas, como Patrick Mahomes. Así mismo, a la liga le tocará descifrar grandes interrogantes en la cancha.

¿Podrá la nueva gran figura de la NFL y MVP del Super Bowl, Mahomes, conducir a los Kansas City Chiefs a revalidar el título? ¿Le hará sombra alguno de los otros pujantes mariscales de campo como Lamar Jackson? ¿Cómo será el nuevo capítulo de la legendario Tom Brady?

Las respuestas comenzarán a llegar a partir del choque inaugural de este jueves, entre los Chiefs y los Houston Texans (7:20 p. m. hora tica), en un duelo de talentos entre Patrick y Deshaun Watson, los dos nuevos jugadores mejor pagados de la NFL.

Junto a Lamar Jackson -MVP de la pasada temporada con los Baltimore Ravens-, Mahomes y Watson son los estandartes de una generación que está cambiando la posicion de ‘quaterback’, mucho más atléticos y móviles que predecesores como Brady, que no se deja intimidar y a los 43 años se resiste al retiro.

Patrick Mahomes (15) fue la figura de los Kansas City Chiefs, para dejarse el último Super Bowl, ante los San Francisco 49ers, en el Hard Rock Stadium, en Miami, Florida. Fotografía: Angela Weiss / AFP.
Patrick Mahomes (15) fue la figura de los Kansas City Chiefs, para dejarse el último Super Bowl, ante los San Francisco 49ers, en el Hard Rock Stadium, en Miami, Florida. Fotografía: Angela Weiss / AFP.

Después de dos décadas en New England, donde conquistó un récord de seis Super Bowls, Brady vestirá primera vez un uniforme distinto al de los Patriots al comprometerse con los Tampa Bay Buccaneers.

Brady tendrá a su lado a su eterna pareja Rob Gronkowski, que volvió del retiro para acompañarle en Florida, y mejores receptores a quien lanzar sus pases que en su última etapa en Patriots.

El resto de partidos de la semana uno se disputarán el domingo, con 13 duelos, y el lunes, con dos más.

“Los protocolos funcionan”

Pese a las suspensiones y retrasos que el coronavirus generó en otras competiciones como la NBA y las Grandes Ligas de béisbol, la NFL siempre mantuvo que se pondría en marcha a inicios de septiembre, como tenía previsto.

Ese objetivo parece logrado pero los desafíos para mantener los cinco meses de temporada, hasta el Super Bowl de Tampa (Florida) en febrero, a resguardo de la pandemia son colosales.

La NFL desechó concentrar a todos los equipos en una sede burbuja, como la de la NBA en Disney World, y se dispone a jugar en las canchas de los equipos y con las franquicias viajando constantemente por todo el país.

Seis de los 32 clubes de la liga, incluidos los Chiefs, planean incluso permitir la asistencia de un número limitado de aficionados a sus estadios.

Los preparativos se vieron afectados por la pandemia: se cancelaron los partidos amistosos y los jugadores fueron sometidos a pruebas diarias de la covid-19 durante sus campos de entrenamiento.

Los protocolos de seguridad han arrojado hasta ahora resultados alentadores y ningún equipo ha sufrido un brote importante. De acuerdo con el último reporte, se realizaron 44.510 pruebas a 8.349 jugadores y personal entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre, y solo ocho dieron positivo.

“Los protocolos están funcionando. Pero lidiamos con mucha incertidumbre. Esta es una pandemia de la que todavía estamos aprendiendo”, dijo el comisionado de la NFL, Roger Goodell, en una conferencia con periodistas.

Zach Binney, epidemiólogo del Oxford College of Emory University en Atlanta, se muestra optimista de que las medidas que han tenido éxito en los campos de entrenamiento de la NFL lo tengan también en los desplazamientos.

“Si te adhieres a los protocolos, entonces deberían funcionar tan bien en la carretera como en casa. En la carretera estás en una mini-burbuja: estás en el hotel, en el estadio y luego de regreso”, dijo Binney a la AFP.

“Creo que la prueba es ceñirse a los protocolos, y eso se hace más difícil con el tiempo. Es más difícil mantenerse alerta (...) Requiere una vigilancia constante. Y puede fallar en cualquier momento”, avisó.