Esteban Valverde. 8 abril
Jonathan Moya ya debutó con su nuevo equipo y tiene 263 minutos disputados. Fotografía: Cortesía
Jonathan Moya ya debutó con su nuevo equipo y tiene 263 minutos disputados. Fotografía: Cortesía

Jonathan Moya vive una nueva experiencia como legionario en el Anyang FC de Corea del Sur, donde encontró la oportunidad para nuevamente salir del país. No obstante, de su mente hay un recuerdo que no se olvida y prácticamente a diario recuerda.

Moya no saca de su cabeza el gol que le anotó a Herediano en el torneo pasado, específicamente en la final del certamen. Esa diana marcó la vida del futbolista, porque fue la que a la postre le dio el cetro ’30′ a Alajuelense, un campeonato buscado por siete años.

El costarricense habló con La Nación sobre cómo van sus primeros días en tierras coreanas, pero no escondió el sentimiento que lo invade al recordar su época como rojinegro.

“Esta oportunidad que se me brinda llega en buen momento, ya todos saben que pasé por Ucrania, España y Saprissa, salí campeón de ahí; pero el paso importantísimo para mí fue llegar a Alajuelense, esa decisión fue enorme y me ayudó a mejorar muchísimo, a ser maduro futbolísticamente. Muchas personas me dijeron que para qué me iba a la Liga si había delanteros de 30 o 40 goles por temporada, por lo que yo no iba a jugar, pero yo siempre fui con la mentalidad de ganarme un puesto. Desde que llegué a la Liga las cosas me salieron, mejoré mucho más futbolísticamente, pude ser parte importante de un grupo de futbolistas que quería el título 30, y luego me tocó hacer ese gol... Eso me llena mucho de orgullo”, expresó.

Moya dejó notar su lado más emotivo al recordar la sensación del gol que le hizo al Herediano.

“Fue un momento inolvidable, para mí no se puede olvidar, cada vez que lo veo se me paran los pelos, es una ilusión tan grande porque se acabó una sequía de títulos importante. En la memoria de los liguistas llegarán la 31, 32, 33.. Pero sé que esto (campeonato 30) es importante porque se acabó una sequía importante... La gente eso no lo olvida y me ha quedado claro cuando he podido hablar con ellos porque me agradecen infinitamente ese gol que al final es de todo el grupo, no fue mío”, explicó.

Respecto a su aventura en suelo asiático, el atacante contó que la gran barrera a driblar es el idioma, porque él no ha pasado inconvenientes como la comida.

Jonathan contó que tiene un compañero brasileño que le sirve de traductor con el resto de futbolistas.

“La adaptación ha sido poco a poco, cuando llegué el equipo estaba en pretemporada y tuve que hacer cuarentena, tuve que recuperar esos días sin actividad futbolística. Al final corrí mucho porque la pretemporada es muy fuerte... Poco a poco me fui adaptando al estilo del entrenador, conforme pasan los partidos me voy sintiendo mejor, ahora voy poco a poco”, reflexionó.

Moya aseguró que lo que más admira de la nueva cultura a la que está enfrentándose es la seguridad con la que se vive.

Jonathan Moya ha aprovechado para conocer diferentes atracciones de Corea del Sur. Fotografía: Cortesía
Jonathan Moya ha aprovechado para conocer diferentes atracciones de Corea del Sur. Fotografía: Cortesía

“La seguridad de Corea me tiene sorprendido, lo aseado que es, lo responsables que son, lo atentos que son. La seguridad para mí ha sido importantísima, buenísima, yo puedo dejar el celular en mi mesa de una cafetería y ahí se queda”, explicó.

Moya tomó cada detalle en cuenta para esa decisión de irse a Asia y ahora que forma parte de la Selección Nacional espera conservar el ritmo goleador para continuar en el proceso de Rónald González.

“Me ha costado mucho que me llamen, pero sé que con buenos partidos me he ganado esa oportunidad, el tema de venir a Corea fue que salió, yo no busqué el mercado, pero se concretó. Sé que hay muchas formas de ver partidos y sé que por las cosas buenas que había hecho en Costa Rica pues tengo la posibilidad de seguir siendo llamado, no me pasa por la mente de que me voy para Corea y que no sería llamado... Yo estoy con la mentalidad de tener minutos y ritmo de juego para cuando me necesiten estar preparado”, finalizó.

El exerizo sabe de la responsabilidad que tiene sobre sus espaldas al ser uno de los delanteros tomados en cuenta por González.

“Después de Saborío y Wanchope ha sido complicado encontrar ese hombre gol... Esa responsabilidad recae en los que hemos sido tomados en cuenta, yo trabajo día a día para ser tomado en cuenta, me ha costado mucho ser tomado en cuenta en la Selección, entonces la oportunidad que Dios me dé, pues daré lo mejor de mí para aportar con goles”, concluyó.