Daniel Jiménez. 2 julio

El volante José Rodolfo Alfaro tardó cinco años en cumplir un sueño muy especial. Lo recuerda entre una risa nerviosa y ojos brillosos.

Cuando La Nación le consultó por el tatuaje que tiene en el brazo izquierdo, volvió a ver al cielo.

Dice que en el presente vive una sensación de dolor, pero a la vez mucha satisfacción, sentimiento casi inexplicable.

El motivo principal es su padre, Rodolfo Alfaro, quien falleció hace cinco años producto de un cáncer gástrico.

Antes de morir, Alfaro tuvo una conversación con el hoy futbolista del Saprissa y le brindó un mensaje que lo lleva tatuado en su piel.

“La rosa significa mi mamá, el reloj tiene la hora en que yo nací y los pájaros son por mi papá, que antes de morir tuvo como un pensamiento sobre unos pájaros que le decían que estuviera tranquilo, que todo iba a estar bien. La frase es always together, que es que siempre vamos a estar juntos”, relató Alfaro, quien vive un cambio radical como nuevo jugador del Monstruo.

El futbolista del Saprissa, José Rodolfo Alfaro, muestra los tatuajes de su brazo, dedicados a su familia (padre fallecido). Foto: Daniel Jiménez
El futbolista del Saprissa, José Rodolfo Alfaro, muestra los tatuajes de su brazo, dedicados a su familia (padre fallecido). Foto: Daniel Jiménez
El futbolista del Saprissa, José Rodolfo Alfaro, muestra los tatuajes de su brazo, dedicados a su familia (padre fallecido). Foto: Daniel Jiménez
El futbolista del Saprissa, José Rodolfo Alfaro, muestra los tatuajes de su brazo, dedicados a su familia (padre fallecido). Foto: Daniel Jiménez

El mediocampista inclinó su amor por el fútbol en gran parte por su papá, de quien dice que lo lo ve desde cielo con orgullo.

Es oriundo de Grecia, comenzó a jugar fútbol a los 11 años y a los 12 pasó a formar parte de la Academia Wílmer López.

Luego de repasar sus inicios como jugador fue inevitable tocar el tema de su padre, para quien era un anhelo verlo vestido de morado.

“Su muerte fue muy duro para toda la familia pero creo que estoy acá por él, fue de los que más me ayudó al principio y ahora creo que va a estar muy orgulloso”, agregó.

Según Alfaro, jugar para el club más ganador de este país hace que su familia reencuentre una felicidad que hace muchos años no tenía.

“Para nadie es un secreto que todos estamos viviendo algo que nunca imaginamos. Estoy muy orgulloso de lo que he logrado y es claro que mi familia también”, añadió.

Rodolfo es uno de los volantes con mayor proyección del país. Actualmente tiene 19 años y ha tenido procesos de selección menor y también ya fue convocado por Gustavo Matosas.

Wálter Centeno se fijó en él cuando jugaba para Carmelita y en una de sus conversaciones con Evaristo Coronado, gerente deportivo, lo solicitó.

De izquierda a derecha: Esteban Rodriguez, Jean Carlo Aguero. Jospe Rodolfo Alfaro y Yael López. Foto: Jorge Castillo
De izquierda a derecha: Esteban Rodriguez, Jean Carlo Aguero. Jospe Rodolfo Alfaro y Yael López. Foto: Jorge Castillo

Coronado cerró el fichaje para el próximo torneo y la S se hizo de un jugador que puede ser volante por dentro o un extremo.

Es habilidoso, osado y ahora debe demostrar sus condiciones en el equipo más mediático del país.

El futbolista reveló que ha vivido unos días de adaptación, pues no es fácil vivir un descenso con Carmelita y luego llegar a un club donde la presión es constante, es diaria y se siente con solo entrar al camerino.

Dijo que los de mayor experiencia lo han “acuerpado”. Citó nombres como Michael Barrantes, Mariano Torres y Marvin Angulo. Además, describió a Wálter Centeno como un técnico “exigente”.

El Torneo de Apertura 2019 pinta diferente para José Rodolfo Alfaro y será cuestión de tiempo para saber si logra escribir su propia historia en el Saprissa.