Centenarios fueron efectivos y golpearon en el momento justo para golear a los caribeños

Por: Cristian Brenes 17 septiembre, 2016
Después de recibir dos goleadas en los últimos juegos y bajo riesgo de caer en ansiedad ante su afición, el Cartaginés resolvió pronto y se puso arriba en el marcador a penas a los ocho minutos. | DIANA MÉNDEZ
Después de recibir dos goleadas en los últimos juegos y bajo riesgo de caer en ansiedad ante su afición, el Cartaginés resolvió pronto y se puso arriba en el marcador a penas a los ocho minutos. | DIANA MÉNDEZ

Cartaginés reaccionó ante Limón, tras las dos bofetadas consecutivas que le propinaron Belén y Santos, con goleadas incluidas.

El 4 a 0 que consiguieron los brumosos ayer ante los caribeños no fue brillante, pero sí valió para alejar, de momento, las sombras que amenazaban a los de la Vieja Metrópoli con recaer en aquellas rachas negativas que le aquejaron en antaño.

La fórmula de los blanquiazules para despertar se basó en cumplir, no preocuparse mucho por la elaboración de fútbol, ser efectivo y sacudirse en el instante más indicado.

El regaño de Jeaustin Campos durante la semana surtió efecto y terminó por devolverle la sonrisa a una afición que disfrutó a lo grande de un equipo que tuvo seis remates directos en todo el juego; cuatro de ellos terminaron en gol.

Los centenarios retomaron el orden en la zaga y sostuvieron el cero, algo que no pasaba en los últimos tres choques, en los que habían recibido 10 tantos.

Desde ahí cimentaron una goleada que también les sirvió para revivir a su ofensiva.

A Cartaginés todo le salió a pedir de boca, ya que Giovanni Clunie retomó la racha goleadora, luego de tres jornadas sin celebrar, Rándall Brenes abombó las redes por primera vez en lo que va del campeonato y el mismo Hernán Fener se estrenó por partida doble, tras concretar las únicas dos oportunidades que tuvo.

El primer tanto del cotejo llegó por intermedio de Clunie, quien aprovechó un balón suelto y no perdonó, en el minuto ocho.

Chiqui aumentó la cuenta en el 22’, gracias a un buen desborde de Irving Calderón y con esto no solo sació su deseo de convertir, sino que anuló a un Limón que propuso poco o nada y que dejó una imagen sumamente pobre.

En el complemento, los brumosos cerraron filas, sabedores de que lo importante era ganar y justo en el cierre golpearon nuevamente para no pasar apuros.

Fener definió ante el portero en el 82’, tras el pase de Néstor Monte. El argentino celebró de nuevo en el 84’ con un toque milimétrico de derecha.

Suficiente para ganar, golear, y despertar del letargo en el momento más oportuno para hacer una tregua con la afición.