Daniel Jiménez. 25 junio

El delantero Ariel Rodríguez hizo un partido de ensueño ante Alajuelense. Presionó. Corrió. Metió. Fue el primero en la lucha de defensa del Saprissa.

Adolfo Machado y Júnior Díaz tuvieron muchos problemas con la mejor versión de Ariel. Incluso en el complemento manejó el balón, hizo uno que otro amague.

Ariel Rodríguez (77) fue pieza clave en la victoria morada en el juego de ida de la final. / Fotografía: John Durán
Ariel Rodríguez (77) fue pieza clave en la victoria morada en el juego de ida de la final. / Fotografía: John Durán

Su lucha se vio reflejada en el campo. Salió al minuto 64 desgastado. Su lugar lo ocupó Manfred Ugalde.

Concretó luego de ganarle la espalda de Adolfo Machado y aprovechar el rebote de Leonel Moreira tras un remate de Christian Bolaños.

En el complemento hizo un contragolpe y sirvió el balón a Bolaños, pero Moreira tapó el disparo.

Fue, por mucho, su mejor actuación en el Clausura 2020. Se entregó, fiel a su estilo. Ahora está a 90 minutos para levantar el título 35 en la historia del Monstruo.

El artillero tibaseño ha jugado 21 compromisos en el certamen para un total de 1.280 minutos. Ha concretado en siete oportunidades. Ha recibido cuatro tarjetas amarillas.

El Samuari volvió al Saprissa para este certamen y en sus pasados torneos con la S también fue figura. En el Clausura 2019 marcó siete tantos y jugó 19 partidos, mientras que en el Invierno 2015 estuvo en 23 presentaciones y concretó 20 goles.

Ariel comenzó la temporada como suplente de Ugalde y de David Ramírez, pero eso cambió para el final de campaña. El bajón de rendimiento del joven prospecto morado le permitió a Ariel adueñarse del puesto titular de centro delantero.

Aunque también Rodríguez jugó en esta temporada como extremo por la izquierda, su puesto habitual es de nueve y aprovechar toda acción que quede a su servicio en el área. Tal y como lo hizo frente a los manudos en el juego de ida de la final (0-2) y también en el pasado clásico a puerta cerrada en el Morera Soto (2-2).