AFP . 22 mayo

La Copa Mundial de fútbol de 2022 en Catar se jugará con la cifra inicial de 32 selecciones, luego de que la FIFA desistió del plan de expandir el torneo a 48 naciones.

El deseo del presidente de este organismo, Gianni Infantino, de agrandar el primer Mundial en Medio Oriente se vio truncado por una crisis diplomática en la región y las demandas de la entidad rectora del fútbol de que las naciones anfitrionas respeten los derechos humanos y laborales.

Eso quiere decir que la ampliación en esta competencia no se dará hasta 2026, la edición para la que ya se aprobó un formato con 48 representativos, de cara al certamen que se jugará en Estados Unidos, Canadá y México.

Gianni Infantino asumió desde febrero de 2016, sucediendo a Sepp Blatter. El jerarca no logró su cometido de aumentar el número de selecciones para Catar 2022, pero aseguró su reelección en el congreso del 5 de junio, al ser el único candidato que se ha presentado. Fotografía: AFP / SEBASTIEN FEVAL.
Gianni Infantino asumió desde febrero de 2016, sucediendo a Sepp Blatter. El jerarca no logró su cometido de aumentar el número de selecciones para Catar 2022, pero aseguró su reelección en el congreso del 5 de junio, al ser el único candidato que se ha presentado. Fotografía: AFP / SEBASTIEN FEVAL.

El Consejo de la FIFA autorizó en marzo que lnfantino consultará con Catar la posibilidad de añadir a por lo menos otro país en la región para albergar 16 partidos adicionales.

“Tras un proceso de consulta exhaustivo e integral con la participación de todas las partes relevantes, se concluyó que bajo las actuales circunstancias tal propuesta no era viable ahora. Debido al estado avanzado de las preparaciones y la necesidad de una evaluación detallada del impacto logístico en el país anfitrión, se necesitaría más tiempo y no se podría tomar una decisión antes de la fecha límite de junio. Por lo tanto se decidió no seguir adelante con esta alternativa”, señaló el ente rector del fútbol en un comunicado.

Un informe interno de la FIFA ya había llegado a la conclusión de que los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Arabia Saudita no podrían ser coanfitriones, a menos que levantaran el bloqueo económico y de viajes a Catar, impuesto hace dos años.

La crisis diplomática en la región dejó a Kuwait y Omán, países neutrales, como las opciones viables. Omán indicó que no tenía interés en montar partidos de la máxima cita del fútbol. Sin embargo, FIFA finalmente determinó que no tenía el tiempo suficiente para que un país esté en condiciones de escenificar más partidos.

En Kuwait, el estadio Internacional Jaber Al-Ahmad tiene 60.000 asientos y la capacidad del estadio Sabah Al-Salem es de solo 26.000 asientos. Ambos recintos necesitarían remodelaciones previas al Mundial, lo que pondría sobre el tapete la situación de las condiciones y derechos laborales.

El secretario general de la FIFA, Fatma Samoura, escribió el mes pasado a activistas de derechos humanos para ofrecerles garantías de que se tomaría en cuenta una evaluación de peligros de violaciones de derechos humanos.

Catar dio una exención que permite que los extranjeros tomen alcohol, pero Kuwait mantiene una censura total que sería problemática para la FIFA, pues tiene a Budweiser como uno de sus grandes patrocinadores.

La FIFA ya ha tenido que adaptarse al llevar su máximo torneo al Medio Oriente por primera vez.

Si bien Catar ganó en 2010 una votación en base a la propuesta de realizar el Mundial en junio y julio, la fecha cambió a entre el 21 de noviembre y 18 de diciembre del 2022, debido al agobiante calor del verano.