Fútbol Internacional

Caos nunca antes visto en final de Champions League atrasó partido durante 36 minutos

Hubo un desorden en los accesos al Stade de France e hinchas dispuestos a todo por la final que ganó el Real Madrid por 1 a 0 contra Liverpool

Escenas de caos y frustración: las fuerzas del orden tuvieron momentos complicados, este sábado en los alrededores del Stade de France, por la afluencia de decenas de miles de aficionados y los intentos de acceder irregularmente al recinto, incluso escalando barreras de seguridad para poder ver en vivo la final europea Liverpool-Real Madrid, ganada por los merengues con un tanto de Vinícius Júnior.

“Llegué hasta las escaleras (del estadio), luego un policía me llevó directamente” fuera del estadio. “Voy a intentarlo de nuevo, para ver el partido, es mi sueño”, explicaba con la final ya empezada un francés de 30 años, que acababa de ser expulsado del recinto de esta final de la Liga de Campeones.

“Las entradas costaban 2.000 euros, hasta 3.000. Si fueran 600 euros, hubiera comprado una”, añadía este joven, de nombre Yacine y que dice ser “conductor” de profesión.

Los momentos de desórdenes y aglomeraciones en los accesos obligaron a un retraso de la hora de inicio de la final, que arrancó 36 minutos después del horario inicialmente previsto, y frustraron a varios espectadores, que habían pagado su entrada y se perdieron toda la primera mitad.

“Tu entrada no pasa”, le decía un agente de seguridad a una joven mujer, constató una periodista de la AFP.

Se trataba de la campeona olímpica francesa de boxeo Estelle Mossely.

“La entrada no pasa, no tiene sentido, hace una hora que espero”, se enfadaba la deportista. Pudo finalmente entrar, unos minutos antes del final de la primera parte.

En la entrada, donde las mayores aglomeraciones venían por la presencia masiva de hinchas del Liverpool, un agente de seguridad, que prefirió mantenerse en el anonimato, dio una explicación: “El problema es que había demasiadas entradas falsas. ya en papel o en el teléfono. Parecían entradas verdaderas pero no pasaban por el lector”.

Lo ocurrido en los accesos enturbió una jornada soleada y festiva, en la que las aficiones de ambos equipos habían disfrutado de París y de la euforia de las horas previas al partido, con decenas de miles de aficionados paseando tranquilamente por la capital francesa o acudiendo a las dos ‘fan zones’ separadas.

Los nervios se dispararon cuando a media hora para el inicio previsto del partido, al menos un millar de hinchas se vio ralentizado en los accesos por los controles de los gendarmes. Enfadados, gritaban “Open the Gate!” (¡Abran la puerta!), mientras que los hinchas solo podían acceder uno a uno.

Intentos de entrar irregularmente al recinto pusieron a prueba el dispositivo de seguridad.

Se usaron gases lacrimógenes para impedir el acceso a unas decenas de jóvenes que escalaban ágilmente por las barreras de seguridad, constató una periodista de la AFP.

Agentes de seguridad y gendarmes se lanzaron entonces a perseguir a los que habían tenido éxito, a los que obligaron a salir del recinto.

“Está muy mal organizado”, admitía, también bajo cobertura de anonimato, uno de los agentes de seguridad.

Este juego del gato y el ratón continuó incluso con el partido comenzado. Poco antes de las 22h00 locales (20h00 GMT), cuando el partido llevaba casi media hora iniciado, las fuerzas del orden tuvieron que cargar, usando de nuevo gases lacrimógenos.

“Son personas que intentan entrar en el estadio y robar plazas”, explicó a la AFP un policía municipal.

Mientras, hinchas británicos que seguían fuera a pesar de tener entradas para el partido, estaban encolerizados: “Estábamos aquí dos horas antes del inicio del partido, no tenemos ninguna idea de por qué estábamos bloqueados. Estoy muy enfadada pero hemos conservado la sangra fría”, contó a la AFP uno de esos hinchas. Otro fan del Liverpool se quejaba de “los franceses que intentan entrar”.

Esta final no debía disputarse en un primer momento en París, sino en San Petersburgo, pero se cambió la sede como medida de respuesta de la UEFA a la invasión rusa de Ucrania, iniciada el pasado 24 de febrero. El dispositivo de seguridad, que cuenta con 6.800 policías, gendarmes y bomberos, ha tenido por lo tanto mucho menos tiempo del habitual para ser diseñado y preparado.

París no había tenido una afluencia tan grande de hinchas de fútbol desde la Eurocopa-2016.

Ambos equipos tenían entradas para 20.000 hinchas cada uno, pero en el caso del Liverpool hubo miles, más de 30.000, que viajaron sin entrada, por lo que se preparó una zona específica en el este de París, lejos de la zona del estadio, a modo de ‘fan zone’ para este grupo.

Fanny Tayver Marín

Fanny Tayver Marín

Graduada en la UIA. Con más de 15 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.

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