Editorial

Editorial: Una nueva institución redundante

El aporte de la última institución ideada en el Congreso, el Consejo Nacional de Productividad y Competitividad (CNPC), no queda claro

«Se ha advertido un crecimiento del aparato público desordenado, diversificado (atomización orgánica y funcional) y sin una visión coherente, clara y estratégica, lo cual ha provocado un panorama institucional complejo que dificulta la coordinación, planificación y ejecución de las políticas públicas, así como ineficiencias y duplicidades estructurales que comprometen la evaluación de resultados», afirma la Contraloría General de la República.

¿Cómo no?, preguntarán los observadores de la política nacional, si tenemos la ilusión de responder a cada reto con una nueva institución o, en su defecto, con una ley. La reactivación económica es una de las preocupaciones del momento y existe una agenda clara para impulsarla, comenzando por el equilibrio de las finanzas públicas y la reducción de las barreras a la producción, desde las tarifas eléctricas hasta la tramitomanía. Menos claro es el aporte de la última institución ideada en la Asamblea Legislativa: el Consejo Nacional de Productividad y Competitividad (CNPC).

Precisamente, a ese proyecto de ley se refiere la crítica de la Contraloría. Se trata de una nueva entidad, compuesta por tres órganos: un Comité Asesor Estratégico integrado por expertos en tecnología, innovación, digitalización y simplificación de trámites, entre otros; un Comité Ejecutivo integrado por el presidente, los vicepresidentes y diez miembros del gabinete; y una Secretaría Técnica dependiente del mandatario.

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