Editorial

Editorial: Buen manejo de la pandemia

Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Hong Kong cataloga a Costa Rica entre los países con mejor manejo de la covid-19, según los datos de exceso de mortalidad

Una medida durante la pandemia fue reducir a la mitad la cantidad de personas permitidas en sitios públicos.
Una medida durante la pandemia fue reducir a la mitad la cantidad de personas permitidas en sitios públicos. Rafael Pacheco Granados

Los años de la pandemia son para el olvido, en todo menos los sacrificios de los encargados de responder a la emergencia y el acierto de las medidas tomadas para enfrentarla. Olvidar lo primero sería una imperdonable ingratitud, y no recordar las buenas decisiones denotaría desinterés por aprender de la traumática experiencia, porque no solo se derivan lecciones de los errores.

Todo comenzó con temor e incertidumbre. Llegaban noticias de efectos devastadores en Italia y España, donde los hospitales no daban abasto. En Nueva York, grandes furgones refrigerados hacían las veces de morgues, y en las calles de Guayaquil se acumulaban los cuerpos. Temíamos tocar cualquier cosa fuera del hogar y desinfectábamos hasta el último artículo comprado en supermercados donde había filas de ingreso, con los clientes espaciados por marcas en el piso. Utilizábamos mascarillas y leíamos noticias sobre la interminable espera por una vacuna. Evitábamos las aglomeraciones y nos desplazábamos en horarios predeterminados. El comercio sufría y con él sus empleados.

Pasado el tiempo, la fatiga empezó a apoderarse de gran número de personas. Surgieron las fiestas clandestinas y otras formas de evadir controles. El hastío se tradujo en rebeldía y rechazo a las medidas impuestas para preservar la salud de todos. Las autoridades del momento fueron blanco del enojo y pagaron un fuerte precio político.

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