Columnistas

Violencia en las aulas: busquemos el porqué

Los dos años de los estudiantes fuera del radar institucional significaron un retroceso no solo en cuanto a aprendizaje

Hace poco, La Nación publicó que para la subjefa de la Sección Penal Juvenil del Organismo de Investigación Judicial el “repentino” regreso a las aulas generó temor e inseguridad en el estudiantado y que se incrementaron contravenciones, tales como agresiones y amenazas, y las acciones delictivas, entre estas, hurtos, lesiones y amenazas graves y tentativas de homicidio.

También creció el consumo de drogas, el ciberacoso y la distribución de pornografía infantil. La funcionaria considera que la vuelta a clases presenciales, después de prácticamente dos años de confinamiento debido a la covid-19 “influyó en el aumento de los casos de violencia en los centros educativos”.

Difiero radicalmente de la perspectiva de la funcionaria del OIJ, y me preocuparía que represente el enfoque de esa y otras instituciones estatales. En primer lugar, la violencia juvenil es un fenómeno multicausal; es desafortunado reducir el “aumento” a una sola variable como sería, según esta hipótesis, el regreso a clases.

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