Columnistas

Vacunación obligatoria contra la covid-19 es un dilema no resuelto

El gobierno se equivoca en su posición con respecto a la no obligatoriedad de la vacunación porque la pandemia no ha terminado

No pretendo con este artículo resolver un dilema bioético. Haré, sin embargo, mi mejor esfuerzo por interpretar la realidad de nuestro país: ¿Debe ser obligatoria la vacunación contra la covid-19? O, más específicamente: ¿Quién tiene la razón al respecto: el Gobierno Central, que dice que no por medio de su representante ante la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE), o el resto de los miembros del grupo que dicen que sí?

El dilema ético, o bioético más bien, sería: ¿Debe ser respetada la autonomía del individuo a toda costa, de decidir si se aplica la vacuna contra la covid-19 o no, toda vez que se ha puesto a su disposición abundante información sobre eficacia, beneficios y efectos secundarios? ¿O debería ser obligado, en beneficio de la mayoría —que es el bien mayor—, con base en el principio de la justicia y los datos disponibles del costo-beneficio social? Según mi forma de ver las cosas, este es un caso típico de dilema entre la autonomía y la justicia.

El juramento hipocrático, en su forma actualizada por la Asociación Médica Mundial, conocido como Declaración de Ginebra (2017), toca, de manera muy directa, uno de los dos aspectos que conformarían el problema expuesto: el respeto máximo a la autonomía y la dignidad del individuo.

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