Columnistas

Polígono: Se premian

Para Italo Calvino una de las instituciones más negativas, y sin embargo más afortunadas, es el premio literario

«¿Cuál es la diferencia entre conceder un premio literario y premiar en un concurso literario?», pregunté. «No son iguales, pero vienen siendo lo mismo», sentenció mi interlocutor. Pregunta y respuesta fueron un doble poema a la irrelevancia, pero no pude menos que recordarlas cuando, hace unos días, escuché a un artista costarricense diciendo que en nuestro país los premios literarios se distribuyen según criterios nada literarios y afirmó que los compadrazgos permiten, incluso, que haya premios concedidos vía uxoris, es decir, esposo premia a esposa y viceversa.








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