Columnistas

Peajes indispensables

Las carreteras no son y nunca fueron gratuitas, pero la idea persiste

La construcción de 44 kilómetros de carretera hacia San Carlos comenzó en el 2005 y todavía está lejos de concluir. La pasada administración le puso freno, una vez más, por falta de claridad en el diseño, el cronograma de trabajo, los obstáculos geológicos, el paso por humedales y las fuentes de financiamiento. El gobierno actual afirma que la obra va, sea como sea o, más bien, con el financiamiento de un peaje.

Más allá de la polémica sobre la ingeniería de la obra, el anuncio del pago de peaje evidencia un realismo a estas alturas inevitable. Las fantasías desplegadas para frenar la concesión de la ruta hacia San Ramón ya se disolvieron en el tiempo. No hay peaje y tampoco nueva carretera, sino apenas obras paliativas para mantener la vieja vía en operación a tumbos y saltos.

Los fideicomisos, rediseños y liderazgos comunales pospusieron las soluciones y, llegado el momento de hablar en serio, implicarán fuertes aumentos del costo y también de los peajes. Habría que ver el último cálculo, pero hace años se hablaba de sumas muy superiores a las estimadas para el proyecto original.

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