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La estrategia nuclear y el fin de la guerra en Ucrania

Aunque no tenga un papel directo en la guerra de Ucrania, es conveniente que la OTAN desempeñe un papel en el fomento de las negociaciones encaminadas a ponerle fin

A man stands in the middle of the rubble of a school hit by rockets a few days ago outside of Kramatorsk in Donetsk region on July 25, 2022, amid the Russian invasion of Ukraine. (Photo by BULENT KILIC / AFP)
A man stands in the middle of the rubble of a school hit by rockets a few days ago outside of Kramatorsk in Donetsk region on July 25, 2022, amid the Russian invasion of Ukraine. (Photo by BULENT KILIC / AFP) BULENT KILIC

Es hora de hacer esfuerzos más osados para lograr la paz en Ucrania. La guerra, como el fuego, puede extenderse sin control, y, como el presidente Putin no deja de recordarnos, esta conflagración en particular tiene el potencial de iniciar una guerra nuclear.

Hace apenas unas semanas, en una conferencia de prensa conjunta con el presidente de Bielorrusia, Putin anunció que Rusia transferiría misiles Iskander M a Bielorrusia. Estos misiles pueden transportar cabezas nucleares y, al parecer, la medida pretende imitar los acuerdos de distribución de material nuclear que Estados Unidos tiene con cinco aliados de la OTAN: Bélgica, los Países Bajos, Alemania, Italia y Turquía.

Las armas nucleares estadounidenses se introdujeron en Europa en la década de los cincuenta, como medida provisional para defender las democracias de la OTAN, cuyas fuerzas convencionales eran débiles.

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