Columnistas

El ‘sueño tico’ perdido

Sabemos que este es un país caro, lo cual le resta mucho al beneficio de vivir aquí y agrega atractivo a la búsqueda de otro destino

En las últimas semanas, me enteré de que cuatro personas conocidas decidieron migrar a Estados Unidos. Tres de ellas son de origen nicaragüense y la otra es costarricense.

Todas habían migrado —de su país, las primeras; de la zona sur hacia la GAM, la nacional— en busca de mayores ingresos para dar sustento a sus familias y mejores oportunidades para surgir.

Las cuatro son buenas personas trabajadoras, esforzadas, quienes devengaban un salario más alto que el mínimo. El ingreso les alcanzaba para vivir, un poco para enviar algo a sus familiares y para algún capricho de vez en cuando.

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