Columnistas

El complejo problema de la pobreza

Generar más oportunidades, para que más gente pueda mejorar ingreso (más y mejores trabajos formales), es una parte vital de la solución. Pero no es suficiente

Luis Mesalles, opinión
Luis Mesalles, opinión

Costa Rica se ha enfrentado en los últimos años a un entorno económico muy negativo por los efectos que aún quedan de la pandemia, la mala situación económica mundial, la elevada inflación —externa e interna— y una política fiscal austera, entre otros. Aun así, según la nueva Encuesta Nacional de Hogares, en el 2022 la pobreza no aumentó. Se mantuvo en 23% de los hogares.

Incluso, tomando en cuenta los factores multidimensionales (vivienda, educación, salud, trabajo y protección social), la incidencia de la pobreza bajó de 16,4% en 2021 a 14,3% en 2022.

Pero las cifras también nos indican que aun hay mucha tarea por hacer, para solucionar los graves problemas que enfrentan una cantidad importante de familias costarricenses. Son 273.000 hogares que no logran cubrir una canasta básica con sus ingresos. Más 122.000 hogares que son pobres porque tienen deficiencias en alguna de las dimensiones. Y luego, hay 126.000 hogares que se consideran pobres por ambas mediciones (ingresos y dimensiones). Sumados todos, casi una tercera parte de los hogares costarricenses se considera pobre. Eso es mucho.

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