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Ecocidio: el delito que intenta protegernos de nosotros mismos

¿Hasta qué punto están dispuestos los países que ratificaron el Estatuto de Roma a asumir la responsabilidad por daños al medioambiente?

Manuela Ureña Ureña, opinión
Manuela Ureña Ureña, opinión
(Shutterstock)

En junio de este año, un panel de expertos independientes —conformado por 12 reconocidos juristas en los ámbitos del derecho penal, ambiental y climático—, con el apoyo de la fundación Stop Ecocide, presentó un borrador ante la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, Países Bajos, para que el ecocidio sea incluido como delito en el Estatuto de Roma. La palabra «ecocidio» se forma mediante la combinación del elemento «oikos», del griego hogar o hábitat, con el sufijo «-cidio», es decir, la acción de matar.

Uno de los expertos del panel, el abogado británico Philippe Sands, explica en varias entrevistas que ha existido mucho debate en torno a la idea de que el medioambiente deje de ser una herramienta para alcanzar el bienestar general y pase a convertirse en un fin en sí mismo, al que hay que proteger.

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