#NoComaCuento

Remedios falsos y restricciones ficticias por la covid-19 fueron los temas más frecuentes de la desinformación en 2020

El formato ‘meme’ y las ‘cadenas’ –que se comparten principalmente en WhatsApp– fueron los métodos más empleados para distribuir las informaciones erróneas

La pandemia ocasionada por la covid-19 colmó de desinformación las redes sociales durante el 2020. Seis de cada diez chequeos publicados por #NoComaCuento aclararon informaciones referentes al coronavirus.

En total, la iniciativa de chequeo de La Nación publicó 232 verificaciones, de las cuales, 139 (60%) refutaron “noticias falsas” sobre ese virus.

Los temas más recurrentes fueron sobre supuestos remedios para combatir esa enfermedad y sobre restricciones ficticias para evitar la propagación del contagio. Se publicaron 23 notas sobre tratamientos y 21 sobre limitaciones erróneas.

Por ejemplo, fueron reiterativos los contenidos que promocionaban el dióxido de cloro como un presunto método efectivo para enfrentar la covid-19. Mientras que las listas de restricciones falsas impuestas, aparentemente por el Gobierno, circularon a la velocidad de la luz por grupos de WhatsApp.

Ese tipo de publicaciones tuvieron efectos claros fuera de las redes sociales. A inicios de diciembre, las autoridades reportaron cuatro intoxicados por el consumo de dióxido de cloro; el Hospital San Juan de Dios denunció que varias personas no se querían tomar la temperatura por temor a que los termómetros infrarrojos les causaran daños cerebrales e incluso la Policía Municipal cerró temporalmente el Mercado Central de San José, en julio, motivada por mensajes falsos.

Además de esos dos temas, #NoComaCuento hizo 20 chequeos sobre mentiras de cómo se transmite la enfermedad, 13 relacionados con las vacunas contra la covid-19, otros 13 que mezclaban posiciones xenofóbicas con la pandemia y 11 de estafas relacionadas con el virus.

Factor temporal. Las informaciones falsas sobre la transmisión de la enfermedad y sobre remedios médicos y caseros se detectaron, principalmente, de marzo a julio. Es decir, en los primeros cinco meses de la pandemia.

Durante mayo y junio, circularon todas las publicaciones en que se mezclaba la enfermedad con ataques xenofóbicos, coincidiendo con la explosión de brotes de covid-19 en la zona norte del país.

Por su parte, la desinformación sobre vacunas empezó a tomar fuerza en noviembre y diciembre, con la aprobación del uso de las primeras inoculaciones en el mundo.

Las informaciones sobre restricciones y estafas estuvieron presentes durante todos los meses de la pandemia.

El mes en que se detectó más desinformación sobre el coronavirus fue marzo, con 38 chequeos, seguido de abril con 22 y julio con 21.

Marzo y abril fueron los dos primeros meses de la pandemia en Costa Rica, mientras que en julio fue cuando se declaró la transmisión comunitaria en el país.

Por su parte, en octubre se presentó una caída de la desinformación sobre la covid-19, que coincidió con el incremento de la circulación de información falsa sobre las protestas en torno a la negociación del acuerdo entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Memes y cadenas. El formato “meme”, en el que se crean montajes que combinan imágenes con textos para desinformar, fue el más empleado para difundir “noticias falsas” sobre la covid-19.

49 de las 139 desinformaciones aclaradas por #NoComaCuento sobre la pandemia emplearon ese formato, es decir, el 35%.

Le sigue el formato “cadena”, que se utiliza principalmente en WhatsApp. Ese tipo de mensaje se empleó, sobre todo, para distribuir desinformación viral que se reprodujo de manera masiva en otros países y adaptarla a Costa Rica. Dicho formato se detectó en 34 chequeos (24% de las verificaciones sobre covid-19).

Un ejemplo de esa modalidad, es una “cadena” que empezó a circular en mayo de 2020 y que se sigue compartiendo en la actualidad, en la cual se afirma, erróneamente, que la covid-19 es causada por una bacteria y solo se debe tratar con medicamentos para la trombosis.

#NoComaCuento también detectó desinformación sobre el coronavirus distribuida mediante posteos de texto en páginas de Facebook (22), en videos (21) y en audios (13).

Más allá de la covid-19

Otras temáticas también estuvieron presentes en las dinámicas de desinformación a lo largo del año pasado.

#NoComaCuento publicó, en el 2020, 93 chequeos que no se relacionaban con la pandemia.

45 de esas publicaciones trataron sobre el quehacer del Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa. En ese grupo destacan varias desinformaciones referentes a impuestos. Por ejemplo, sobre la rebaja de los marchamos y respecto a un supuesto “impuesto al patrimonio” que se le cobraría a las sociedades inactivas.

También circuló información falsa sobre figuras políticas como la vicepresidenta Epsy Cambpell, el exdiputado Otto Guevara y el presidente de la Asamblea Legislativa, Eduardo Cruickshank.

En enero, previo a las elecciones municipales del 3 de febrero, se detectaron diez informaciones falsas de corte xenofóbico, mientras que en octubre se publicaron diez chequeos sobre las protestas por la negociación entre el gobierno y el FMI.

Finalmente, se aclararon nueve informaciones falsas que buscaban estafar a los usuarios con promesas de supuestas regalías y engaños con bitcoins.

Tendencias de la desinformación

#NoComaCuento también publicó 27 reportajes y 21 capítulos de podcast en que detectó tendencias sobre la desinformación sistemática en 2020.

Uno de los primeros temas abordados fue el uso de la xenofobia como arma política, previo a las elecciones municipales de febrero.

Durante enero, aclaró varias publicaciones falsas referentes al tema, distribuidas por páginas de Facebook que funcionaban, principalmente, de forma anónima.

Solo cinco de esos portales realizaron, durante el primer mes del año, 117 posteos con mensajes de odio y datos falsos sobre personas refugiadas y migrantes, según una revisión realizada por La Nación.

En conjunto, esos sitios agrupaban a 93.014 seguidores.

Entre las mentiras que distribuyeron estaba que se reportaba un ingreso anormal de “refugiados” nicaragüenses en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua; que el presidente de la República, Carlos Alvarado, se comprometió con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Michael Pompeo, a darle prioridad a migrantes nicaragüenses en la búsqueda de empleo; y que a las personas migrantes con condición de refugio se les entrega una cédula de identidad con la que pueden votar en procesos electorales costarricenses.

Xenofobia y covid-19. En mayo, se denunció que la xenofobia también se empleó para distribuir desinformación referente a la covid-19.

Una página de Facebook identificada como “Liberales Costa Rica” realizó una campaña sistemática de desinformación en la que mezcló la pandemia con ataques contra la población migrante, particularmente la nicaragüense.

El portal publicó al menos cuatro informaciones falsas sobre el tema. Los posteos erróneos también fueron reproducidos, posteriormente, por otras cinco páginas de Facebook y se compartieron como un combo de imágenes vía WhatsApp.

La estrategia en todos los casos fue la misma. El sitio posteaba imágenes con las que, supuestamente, denunciaba la llegada de nicaragüenses contagiados de covid-19 a Costa Rica, pero las gráficas nunca correspondían a los hechos que se describían. Luego, los posteos eran compartidos vía WhatsApp como imágenes.

Ataque coordinado contra TSE. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) fue una de las instituciones blanco de la desinformación, durante 2020.

Las “noticias falsas” sobre el ente electoral circularon en dos momentos distintos. Primero de cara a la elección municipal y luego a finales de año.

En enero, volvieron a compartirse varios cuestionamientos falsos —que estuvieron presentes en las elecciones presidenciales de 2018— como el de que la crayola que se emplea para votar se borra con facilidad.

Mientras que a finales de año, #NoComaCuento denunció cómo múltiples páginas y perfiles de Facebook emprendieron una campaña de desinformación contra el Tribunal.

Las plataformas reciclaron, de nuevo, informaciones falsas de 2018, atacaron sin pruebas al presidente del órgano electoral, Luis Antonio Sobrado y generaron alarma sobre un supuesto fraude que se cometería por medio del voto electrónico, pese a que dicha modalidad de sufragio está descartada para los próximos comicios.

Fenómenos globales. Costa Rica tampoco escapó de las tendencias de desinformación globales, especialmente las ligadas a la explosión de agrupaciones de corte conspirativo.

Los casos más claros fueron la aparición de páginas en Facebook ligadas a la teoría QAnon y a las agrupaciones identificadas como “Médicos por la Verdad”.

La Nación informó que, en junio, empezó a funcionar una página de Facebook llamada “QAnon Costa Rica” desde la que se difundían noticias falsas, se organizaban protestas para “quitar” al gobierno y se promovía el consumo de dióxido de cloro.

En la web, “Q” es un supuesto alto funcionario del gobierno de Estados Unidos que informa a sus seguidores sobre los presuntos planes del entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para desmantelar una aparente red satánica de pedofilia, conformada por políticos del Partido Demócrata, empresarios y celebridades.

No existe evidencia alguna que respalde tales afirmaciones, pero eso no desmotiva a los seguidores del QAnon sobre esta teoría conspirativa que siguen miles de personas en la web y que confluyen, bajo esta creencia, en numerosos perfiles y plataformas digitales.

Por su parte, “Médicos por la Verdad” hizo su aparición en Costa Rica en setiembre, este es un movimiento de redes sociales que agrupa a médicos de todo el mundo que difunden falsedades sobre el uso de mascarillas, las pruebas para detectar el coronavirus y las vacunas.

Páginas locales. En medio de las protestas contra la negociación entre el gobierno y el FMI quedó claro que en el país se emplean las páginas de corte local para distribuir y amplificar información falsa.

#NoComaCuento publicó diez chequeos relacionados con los movimientos de protesta que circularon en páginas que, supuestamente, informan sobre el acontecer de cantones como Puntarenas, Osa y Limón.

En su mayoría tenían que ver con el aparente ingreso de policías y “equipo” del extranjero para hacerle frente a las manifestaciones y con la aparente salida de políticos del país buscando asilo.

Uno de esos políticos que se afirmó, erróneamente, que pidieron asilo en Panamá, era el presidente Alvarado.

Nuevas plataformas. Telegram se convirtió en la alternativa ideal para las plataformas de desinformación ticas que buscan evadir las estrategias de Facebook para frenar la distribución de noticias falsas, en particular las que se refieren a la pandemia de covid-19.

La razón principal es que, a diferencia de otras redes sociales públicas como Facebook, Instagram o Twitter, las comunicaciones en aplicaciones de mensajería como Telegram están encriptadas. Eso quiere decir que nadie, ni siquiera los administradores del sistema, pueden saber de qué hablan sus usuarios.

Plataformas de desinformación como “Patricio Villeda”, “Los Ignorantes” y “Médicos por la Verdad” se aprovechan de dicha característica para enviar noticias falsas por la libre y le piden, constantemente, a sus seguidores que migren a sus grupos de Telegram para evitar la “censura” de Facebook.

Suplantación para estafas. Finalmente, durante 2020 fueron recurrentes las suplantaciones de identidad de figuras reconocidas para tratar de realizar estafas.

El caso de mayor alcance se presentó en julio cuando una publicación falsa se hizo pasar por La Nación y suplantó la identidad del ministro de Salud, Daniel Salas, para estafar a lectores mediante la venta de bitcoins.

El portal se promocionaba con anuncios en buscadores, YouTube y páginas web.

La noticia falsa, en que supuestamente el ministro recomendaba adquirir la criptomoneda, contenía múltiples vínculos que llevaban a otra página donde se le pedía a los usuarios ingresar los datos de sus tarjetas de crédito y en ese portal es que ocurría la estafa.

El método también se empleó con otras figuras como la actriz Maribel Guardia y el presidente Carlos Alvarado.

Esta información forma parte del proyecto #NoComaCuento, una iniciativa de La Nación que busca analizar la veracidad de la información que circula en redes sociales. Usted puede formar parte de este proyecto enviándonos información que le parezca falsa o poco confiable al WhatsApp 6420-7160 o al correo nocomacuento@nacion.com.

También puede recibir nuestras publicaciones directamente en su celular uniéndose a este grupo de WhatsApp o al bot de Telegram.

Gustavo Arias Retana

Periodista de la Unidad de Análisis de Datos. Coordina el proyecto de detección de noticias falsas y chequeo #NoComaCuento. Ganador de una mención de honor en el Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez 2018 y del premio a la innovación periodística en Grupo Nación 2018. Antes editor digital.