Silvia Artavia. 17 septiembre
La página de Facebook fue creada el 22 de agosto de 2020. Foto: Reproducción. watermark-flex watermark-mobile
La página de Facebook fue creada el 22 de agosto de 2020. Foto: Reproducción.

Una agrupación que se hace llamar “Médicos por la Verdad Costa Rica” realizó una seguidilla de publicaciones en Facebook, en las que difunde información sin sustento científico sobre la covid-19.

Las publicaciones afirman, por ejemplo, que las vacunas que se exploran en el mundo contra la enfermedad modificarán los genes de las personas.

La mayoría de apreciaciones y recomendaciones difundidas por la agrupación ya han sido desmentidas por #NoComaCuento en otras ocasiones.

Retomamos cuatro de estas:

1- Falsedad: Las pruebas PCR (pruebas de reacción en cadena de polimerasa) no son fiables para diagnosticar la covid-19.

“La prueba PCR no es fiable, no es específica, y da positivo hasta en frutas. No puede ser utilizada para indicar el número de infectados y menos aún para determinar si alguien puede contagiar. Cualquiera puede dar positivo”, asegura una de las publicaciones de “Médicos por la Verdad Costa Rica”.

Verificación: El doctor Roberto Arroba, del Ministerio de Salud, aseguró que eso no es cierto.

"Lo que sucede con la PCR es que detecta un fragmento de material genético exclusivo del SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la covid-19.

"Básicamente, esto es una prueba donde se producen una serie de reacciones que ocurren de forma natural en nuestras células, y lo que hace es que nos dice si una persona tiene o no tiene el virus.

“Es decir, se toma la muestra del hisopado nasofaríngeo. Ahí se toman células que lo que hacen es determinar la concentración de carga viral que puede tener una persona, y cuando se corre el análisis, el estudio, básicamente, nos dice si una persona es positiva o no por coronavirus”, afirmó Arroba.

#NoComaCuento ya había corroborado la falsedad de informaciones que han circulado en Costa Rica y el mundo de que las pruebas PCR puedan fallar y dar positivo por covid-19, incluso en un organismo sano o que porta otro virus.

Dicho procedimiento de detección del coronavirus, cuya sensibilidad y especificidad ronda el 95%, es el que tiene el mayor aval de la OMS.

Según Rodrigo Cruz, jefe del Laboratorio de la Clínica Bíblica, si la prueba sale positiva, es 100% seguro que la persona está enferma.

2. Falsedad: Las vacunas contra la covid-19 modificarán el ARN y el ADN de las personas.

“Las vacunas incorporan ingredientes tóxicos nada seguros, como el aluminio, polisorvato 80, detergente, células de fetos abortados o timerosal, compuesto del mercurio, por citar algunos.

“Las vacunas actuales pretenden modificar el ARN (ácido ribonucleico) y ADN (ácido desoxirribonucleico) de las personas, sin saber qué efectos tiene a medio y largo plazo”, reza una de las publicaciones.

Verificación: "Eso es completamente falso. Las vacunas son producidas con tecnología de punta en estos momentos y, cuando corresponde, se utilizan todas las buenas prácticas de manufactura, tanto para las vacunas como para cualquier otro medicamento.

"Es cierto que se pueden utilizar algunas sustancias químicas que se llaman coadyuvantes, como el timerosal, pero esto es, básicamente, para favorecer la respuesta inmunológica de los productos, de las vacunas, cuando ingresan al organismo.

“De eso a decir que tienen ingredientes tóxicos, eso es falso”, respondió el médico Arroba.

En agosto, #NoComaCuento aclaró que no es cierto que las vacunas contra la covid-19 vayan a modificar los genes de las personas que las reciban.

En ese momento, se desmintió un texto que circulaba en Facebook y WhatsApp, el cual aseguraba que las vacunas basadas en la tecnología de ARN mensajero causaban un daño irreparable en el material genético de los pacientes.

El texto atacaba la vacuna que está desarrollando la empresa Moderna, que, efectivamente, emplea la tecnología de ARN mensajero.

Sin embargo, el funcionamiento del fármaco de esa firma médica no produce ninguna modificación de los genes de quien la recibe.

En realidad, se trata de una nueva tecnología que inyecta en el organismo las instrucciones para producir la proteína con la que el SARS-CoV-2 entra a las células humanas.

Según explicó el medio estadounidense Vox, la idea es enseñarle al cuerpo a fabricar dicha proteína, para que el sistema inmunológico reaccione y la ataque con anticuerpos.

La periodista Sofía Chinchilla nos explica sobre una serie de mensajes falsos que circulan en redes sociales, los cuales...

Posted by nacion.com on Saturday, September 5, 2020
3. Falsedad: El dióxido de cloro funciona contra la covid-19.

“El dióxido de cloro tiene una efectividad enorme contra el covid. Es totalmente seguro en las dosis adecuadas”, asevera la agrupación.

Verificación: Medios de chequeo de datos en el mundo han verificado que eso no es cierto, al igual que #NoComaCuento en Costa Rica.

Por ejemplo, el médico Federico Malavassi dijo a #NoComaCuento que no hay ninguna evidencia científica, ni respaldo de organismos como la estadounidense FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Europea, que validen la prescripción del dióxido de cloro para tratar el virus.

El profesional, quien es médico asistente de especialista de los servicios de Cardiología de los hospitales San Juan de Dios y Clínica Bíblica, afirmó que, más bien, la ingesta de esa sustancia puede complicar más la salud de los pacientes.

Según explicó Malavassi, lejos de curar, el dióxido de cloro puede ocasionar estas implicaciones:

- Insuficiencia respiratoria grave.

- Hemólisis, o sea, destrucción de los glóbulos rojos y con ello, anemia.

- Arritmias cardíacas que pueden ser mortales.

- Deshidratación.

- Hipotensión o caída de la presión arterial.

- Lesión en el hígado y hasta insuficiencia hepática aguda.

- Vómitos severos,

- Diarrea.

Asimismo, un criterio emitido por Adrián Brenes Bolaños, farmacéutico evaluador de la Unidad de Registros de la Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario del Ministerio de Salud, con fecha del 15 de julio de 2020, dice lo siguiente:

“De ninguna manera, al dióxido de cloro se le asocia un uso como tratamiento farmacológico para seres humanos con acción terapéutica antiviral y bajo ninguna circunstancia debe ingerirse. No existe evidencia científica que respalde tal acción antiviral en seres humanos, mucho menos para un virus como el SARS-CoV-2 que solo tenemos un poco más de seis meses de conocerlo.

"Incluso la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha comunicado advertencias solicitando a los consumidores que no compren o tomen productos de dióxido de cloro, ya que la Agencia no tiene conocimiento de ninguna evidencia científica que apoye la seguridad o eficacia”.

La nota de Brenes Bolaños es una respuesta a una consulta de la doctora Ileana Herrera Gallegos, directora interina de la Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario.

El 14 de julio del 2020, Herrera Gallegos envió un correo electrónico a la Unidad de Prensa del Ministerio de Salud, en relación con el artículo “La sustancia Milagrosa”, del licenciado Carlos Manuel Segura Jiménez, el cual hablada de las supuestas bondades del dióxido de cloro.

El criterio agrega:

“La Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos (ATSDR, por sus siglas en inglés) ha comunicado que existen factores que pueden determinar si la exposición al dióxido de cloro es perjudicial al ser humano, entre estos se puede mencionar la dosis (la cantidad), duración de la exposición y la vía de administración o la forma con la que se entra en contacto con esta sustancia.

"Si una persona ingiere grandes cantidades de dióxido de cloro, podría sufrir irritación de la boca, el esófago o el estómago. Incluso, con exposiciones a cantidades muy altas de dióxido de cloro, la persona podría sufrir falta de aliento y problemas respiratorios.

“Por lo detallado anteriormente, publicaciones como el artículo ‘La sustancia Milagrosa’, del licenciado Carlos Manuel Segura Jiménez, podría inducir a error a los consumidores, al atribuir propiedades terapéuticas a un producto que no se ha sometido a un proceso de autorización ante ninguna autoridad reguladora para comprobar su calidad, seguridad y eficacia como medicamento.

Y podría estimular el uso incorrecto de productos comerciales de uso industrial o doméstico como desinfectantes, arrastrando como consecuencia posibles intoxicaciones y una demora en buscar ayuda profesional apropiada y agravar la enfermedad”, concluye la argumentación del farmacéutico Brenes Bolaños.

4. Falsedad: Las mascarillas no funcionan contra la covid-19 y pueden perjudicar a quienes las usen

“Las mascarillas producen hipoxia e hipercapnia. Obligar a su uso a personas sanas es un crimen contra los derechos humanos. Obligar a que respiren su propio CO2 perjudica su sistema inmunitario. Y no les protege de coger el virus”, asegura el falso mensaje de “Médicos por la Verdad Costa Rica”.

Verificación: El doctor Roberto Arroba explicó que la hipercapnia se define como el exceso de dióxido de carbono en la sangre arterial, mientras que la hipoxia es un déficit de oxígeno en un organismo.

"Las mascarillas están diseñadas para permitir que haya intercambio gaseoso, es decir, para que entre oxígeno y salga dióxido de carbono. No existe ningún estudio científico que indique que el uso de mascarillas produzca estas dos situaciones: la hipercapnia o la hipoxia”, enfatizó el médico.

¿Quiénes son?

El pasado 25 de agosto, “Médicos por la Verdad Costa Rica” se presentó ante los costarricenses mediante una conferencia de prensa en su cuenta de Facebook.

Ese día, el grupo criticó que el Gobierno impida el uso de “tratamientos alternativos” para tratar la covid-19, entre estos el dióxido de cloro.

“Las medidas hasta ahora dictadas por las autoridades sanitarias y del Colegio de Médicos, de establecer, al mejor estilo de los momentos más oscuros de la humanidad, negando el derecho a la investigación y la demostración científica, acerca del dióxido de cloro, sin presentar ninguna evidencia sustancial o de que se haya realizado la investigación pertinente del caso, es un acto que atenta directamente no solo contra los fundamentos de los derechos humanos, sino contra la seguridad jurídica que la Carta Magna nos garantiza y el ejercicio pleno de nuestros derechos constitucionales”, afirmó en la conferencia la doctora Tatiana Campos Esquivel.

La médica fue una de los profesionales quienes se presentaron como miembros del grupo, junto a Mariana Gómez Morales, Eduardo Insignares (colombiano) y Raúl Matera (argentino).

“Médicos por la Verdad” es una tendencia importada de países, como Argentina y España.

Medios de verificación de datos como el español maldita.es, y AFP Factual han desmentido, en varias ocasiones, las posturas de la agrupación.

Esta información forma parte del proyecto #NoComaCuento, una iniciativa de La Nación que busca analizar la veracidad de la información que circula en redes sociales. Usted puede formar parte de este proyecto enviándonos información que le parezca falsa o poco confiable al WhatsApp 6420-7160 o al correo nocomacuento@nacion.com.

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