Vivienda

Tener casa propia es un proyecto lejano para los jóvenes

Ticos menores de 35 años optan por alquilar si quieren independizarse; aspiraciones son más bien viajes o estudios

Generalmente, para adquirir una vivienda lista, las personas dan abonos mensuales para la preventa y costear una prima, o la alquilan con opción de compra, que es cuando pagan la mensualidad de renta y un aporte extra, hasta terminar de pagar la casa.

Mario tiene 23 años y trabaja en un call center. Gana ¢500.000 al mes y la mitad la gasta en el alquiler de su apartamento y la otra mitad en alimentación, servicios y transporte. Le gustaría acceder a una vivienda propia, pero sus ingresos no le alcanzan para pagar la prima de una, ni tampoco para acceder a un crédito en el banco.

Karla acaba de cumplir 27 años, labora en el sector público y tiene un salario mensual de ¢700.000. Aún vive con su familia y quiere independizarse, pero no ha terminado de pagar el préstamo que sacó para pagar sus estudios y lo que gana solo le permite vivir el día a día, aportar a su casa y ahorrar unos ¢50.000 al mes.

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