Juan Diego Córdoba González. 17 abril
Algunas tecnologías que se pueden emplear para alcanzar esa transformación son el mercadeo digital, la inteligencia artificial, lo móvil, blockchain, big data, entre otras. (Foto: Archivo GN).
Algunas tecnologías que se pueden emplear para alcanzar esa transformación son el mercadeo digital, la inteligencia artificial, lo móvil, blockchain, big data, entre otras. (Foto: Archivo GN).

Su capacidad para predecir el comportamiento de la pandemia de coronavirus semanas o meses adelante, así como su precisión para remarcar el momento justo de establecer restricciones para evitar que la curva de casos se salga de control, solo evidenció algunas de las tantas utilidades de la Ciencia de Datos.

Los beneficios de esa rama, que tomó popularidad durante la emergencia sanitaria, prácticamente se extiende a cualquier sector económico, institucional o académico, dice Alicia Salazar, coordinadora del Programa de Ciencia de Datos del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec).

Esa necesidad que tienen las empresas y organizaciones de empezar a tomar decisiones con base en datos, explican de sobremanera por qué esta profesión es la que tendría mayor demanda laboral en los próximos cinco años, según el último Informe Futuro del Trabajo del Foro Económico Mundial.

“Para poder surgir en su ámbito todas las empresas van a tener que implementar Ciencia de Datos. Pienso que esto se va a extender a todas las actividades económicas porque los beneficios son muchos”, afirmó la educadora.

Incluso, de acuerdo con Juan Pablo Blanco, director de la carrera de Ciencia de Datos en Lead University, la presión que ejercen las empresas que implementan esta disciplina para su inteligencia de negocios, provoca un efecto de bola de nieve que hace que la competencia también busque implementarla en sus procesos.

“Las organizaciones se han dado cuenta de la importancia de la información como uno de sus activos. También existe un nuevo paradigma en el cual las organizaciones están más centradas en el cliente. Entonces entienden que toda esa información que generan en la relación con sus clientes es clave para poder tomar decisiones basadas en datos, por sobre decisiones basadas en opiniones o en experiencia.

“Si una empresa no la aplica, va a estar en desventaja porque la mayoría se ha dado cuenta que es necesaria. El hecho de que existan muchas empresas que sí lo estén haciendo, ejerce una presión sobre las que no lo hacen. Entonces se crea un efecto tipo bola de nieve que produce más demanda”, afirmó Blanco.

Aunque no nos parezca familiar, muchos de nosotros disfrutamos de los beneficios de esta disciplina, por ejemplo, cuando nos conectamos al mundo digital.

Netflix, por ejemplo, recolecta todos los datos a partir de nuestras acciones dentro de la plataforma: películas vistas, búsquedas, listas, entre otros. A partir de esa información, a través de un algoritmo, predice qué tipo de contenidos audiovisuales podríamos ver en el futuro y nos lanza recomendaciones.

Asimismo, funciona el algoritmo de Facebook, cuando selecciona las publicaciones de las páginas que nos salen en nuestro muro, o incluso anuncios muy precisos vinculados a nuestros intereses de compra.

Los gobiernos también usan la Ciencia de Datos, por ejemplo, para que la asignación de recursos de ayuda social tengan el mayor impacto posible y vayan dirigidos a quienes más los necesiten.

Asimismo se puede implementar para conocer cuáles productos podrían tener éxito en un determinado mercado, o bien qué tipo de ajustes deberían hacerse a algunos servicios empresariales, según las necesidades de los clientes.

En nuestro país, esta carrera en crecimiento solo la imparten en el Instituto Tecnológico y en Lead University.

La universidad pública ofrece un programa de especialización únicamente dirigido a profesionales con conocimientos en Estadística, Matemáticas o Computación. Un total de 150 personas se han graduado en la especialización.

“Tiene que ser una persona que no le tenga miedo a las Matemáticas. Nuestro programa tiene una parte de Matemáticas para comprender cómo funcionan los algoritmos, la parte de Estadística para comprender qué es lo que vamos a buscar y cómo interpretar los datos, la Big Data, y por último tenemos la minería y análisis de datos. Nuestro programa abarca esas cinco áreas, que es todo el proceso que tiene un científico de datos”, afirmó Salazar.

La coordinadora explicó que por el momento solo se ofrece un programa de capacitación, pues se requiere mucha información y mucho tiempo para lanzar una carrera en una universidad pública. No obstante, manifestó que el objetivo es lanzarla próximamente.

Entretanto, hace tres años Lead University abrió su bachillerato en Ciencia de Datos, que graduará a sus primeros egresados este año.

“Esta carrera surge de esa necesidad que tuvieron empresarios costarricenses, cuando fundaron la Universidad, que era tener una visión de las carreras a futuro con mayor demanda. Lo que está pasando con nuestros estudiantes es que antes de culminar la carrera ya están trabajando o incluso formaron su propia empresa”, aseguró Blanco.