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Tomás Martínez, presidente del AyA: ‘Se les van a dar documentos (a los desarrolladores) para que puedan seguir’

Entidad prepara una modificación al Reglamento de Prestación de Servicios para descongelar desarrollos inmobiliarios varados por falta de agua

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) no oculta el problema. Su presidente ejecutivo, Tomás Martínez, es consciente que más de 30 proyectos inmobiliarios en la Gran Área Metropolitana están varados a la espera de un documento que certifique el suministro de agua en la zona que serán levantados.

Sin ese documento, los desarrolladores no pueden avanzar en el diseño y aprobación de planos, obtención de permisos de construcción y, mucho menos, ejecutar la obra. El problema detiene inversiones millonarias, paraliza la creación de nuevos empleos directos e indirectos y eleva el costo de los proyectos.

En una entrevista con La Nación, el jerarca planteó las ideas para atender el problema.

– La Cámara de la Construcción tiene una lista de 22 proyectos inmobiliarios en varios cantones de la Gran Área Metropolitana (GAM) que están varados porque no hay agua disponible para su desarrollo ¿Ustedes conocen esa lista?

– Sí. Voy a irme al origen del asunto: hay un problema de déficit de agua en la GAM desde 2019, provocada por el déficit hídrico que hasta generó la necesidad de sacar un decreto ejecutivo de emergencia, esa situación le generó un faltante de 400 litros por segundo al sistema de acueductos de la GAM.

“A raíz de esa crisis de 2019 y ya con financiamiento aprobado de la Comisión Nacional de Emergencia, más financiamiento propio, se crea un plan de emergencia, eso es una apuesta que hace el AyA por el suministro de agua subterránea por campos de pozos alrededor de la Gran Área Metropolitana. Entonces, se crea el proyecto, se financia y se hace una hoja de ruta y eso ya empezó a dar frutos el año pasado ¿Por qué? Porque el 2020 fue de racionamientos muy fuertes, pero en la segunda mitad de 2020 ya se incorporaron pozos importantes, sobre todo en La Valencia (Heredia) y eso permitió anunciar, este año, que no habría racionamientos de agua durante el 2021 y explicamos que era por este proyecto.

“(...) Mucha de la problemática, sobre todo con la Cámara de la Construcción, se ha concentrado en los sistemas (de acueductos) que tienen que ver con los barrios del sur de San José, Mata Redonda, un poco Curridabat y San Pedro de Montes de Oca. Además, hay otros sistemas que están muy alto como Los Sitios, en Moravia y Jericó, en Desamparados, que tienen condiciones de ubicación, cuesta mucho el bombeo y cuesta mucho llevar el agua ahí”.

– ¿En esas zonas que menciona tiene la misma probabilidad de que se le rechace la carta de disponibilidad de agua a una vivienda para una familia que a una torre de apartamentos o un condominio?

– No. Cuando una zona es considerada con déficit de agua se siguen otorgando disponibilidades para lo que se llama crecimiento vegetativo, que son viviendas unifamiliares. El problema se da cuando son desarrollos inmobiliarios o viviendas multifamiliares, ahí es cuando se rechazan las cartas de disponibilidad de agua.

– Entonces ¿Cuál es una posible solución a corto plazo?

– Justamente, entendiendo que existe este proceso de habilitación de pozos en los próximos dos años, que ya se está solventando y que ya se está incorporando caudal. Hemos instalado una mesa de trabajo con la Cámara para lograr solventar los proyectos que no tenían disponibilidad y, de aquí en adelante, permitir que se brinden disponibilidades de agua con mayor facilidad.

“Lo que estamos haciendo es cambiar la lógica. En la actualidad, cuando hay una zona deficitaria no se aprueban cartas de disponibilidad de agua hasta que ya deje de ser deficitaria, pero nosotros estamos trabajando en una disposición de Junta Directiva que permita cambiar esa lógica y es autorizar que, con la incorporación de caudales de este proyecto de emergencia, se distribuya hasta un 50% en disponibilidades nuevas y el otro 50% se sume para reducir el déficit.

“La lógica de esto es permitir que los proyectos avancen, pues de alguna forma estaban detenidos. Lo que vamos a hacer ahora es que la lista de proyectos que tienen un antecedente con nosotros, que ya solicitaron disponibilidad y fueron rechazados o hasta tienen permisos se les vayan otorgando los documentos para que puedan seguir”.

– ¿Qué atrasos tiene el proyecto de incorporación de pozos alrededor del área metropolitana?

– Esto no tiene tanto atraso.

La Cámara Costarricense de la Construcción se queja de que ustedes les habían presentado un cronograma de trabajo en el que les decían que buena parte de estos pozos iban a estar listos este año y que ahora les dicen que estarán listos hasta el próximo...

– Esto (los nuevos pozos) en gran medida ha estado bajo mi administración y no ha tenido atrasos. Les entregamos un cronograma de trabajo detallado y el cronograma de trabajo va al día ¿De qué se quejan ellos? Se quejan del proyecto de Reducción de Agua No Contabilizada y de Quinta Etapa (construcción de acueducto Orosi II).

“(...) Yo, entrando (al AyA) con 18 meses, que es lo que tenía como horizonte, poco tiempo, me concentré en metas muy concretas y muy cortas y una de ellas era esto (los nuevos pozos). Entonces, sí le hemos metido mucha candela y los proyectos han salido. Yo sí reconozco que hay atrasos en los otros dos proyectos, eso lo reconozco”.

¿En 2025, una vez que se concluya con la perforación e incorporación de pozos al sistema de acueductos, ya no debería haber problemas con la emisión de cartas de disponibilidad de aguas?

– Para el Gran Área Metropolitana ya no debería haber problemas.

– ¿Por cuánto tiempo le aseguraría el suministro de agua a la GAM la incorporación de esos nuevos pozos?

– Por unos 15 años, eso nos da chance de desarrollar Orosi II, son 15 años a partir de 2025.

– ¿La institución es consciente que todos estos problemas frenan el desarrollo urbano y económico?

– Sí claro. Por eso es que tomamos acciones que no se han tomado en mucho tiempo, lo que estamos haciendo ahora es muy parecido a lo que hicimos cuando yo llegué con el tema de la facturación. Es decir, hay una situación muy compleja, que está afectando a la población y para tener resultados diferentes hay que hacer cosas diferentes, hicimos un transitorio al Reglamento de Prestación de Servicios, modificamos el modelo de facturación para evitar las fluctuaciones y sobrefacturaciones y en este caso es parecido, pero con las disponibilidades.

“Estamos cambiando el Reglamento para, en lugar de tener un bloqueo y no dar disponibilidad en una zona deficitaria, cambiar el modelo hacia un otorgamiento gradual de disponibilidades”.

Diego Bosque

Diego Bosque

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Graduado de Periodismo en la Universidad Latina. Escribe sobre infraestructura y transportes.