Juan Fernando Lara Salas. 10 junio
El AyA decidió suspender la lectura con medidores durante marzo y abril por la pandemia. Sin embargo, retomó las mediciones normales en mayo. Esta es la planta potabilizadora de Guadalupe. Foto: Jeffrey Zamora
El AyA decidió suspender la lectura con medidores durante marzo y abril por la pandemia. Sin embargo, retomó las mediciones normales en mayo. Esta es la planta potabilizadora de Guadalupe. Foto: Jeffrey Zamora

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) atribuyó las elevadas facturas que habrían recibido sus abonados en mayo a un aumento no detectado en el consumo de agua durante los dos meses anteriores.

Según un comunicado del AyA, este incremento en la demanda de líquido no se habría percibido ni cobrado antes porque la institución decidió suspender durante marzo y abril la lectura de medidores.

Dicha medida se adoptó como parte las estrategias para permitirle a la población aplicar el protocolo de lavado de manos y otras estratégcias recomendadas para evitar la propagación del covid-19.

Desde el 20 de marzo y hasta mediados de mayo, el Instituto calculó las facturas de sus abonados con base en registros históricos de consumo.

“Aunque cada caso debe revisarse por separado, estos factores podrían estar incidiendo en la presencia de montos elevados”, señaló la entidad.

A partir de mayo, cuando se retomó la lectura de medidores, esa revisión reveló el consumo real de agua durante el periodo en que se estimó el consumo y ahora la entidad está cobrando las diferencias.

Lo anterior provoca que se muestre en la factura el acumulado de los dos meses anteriores (marzo y abril).

En la mayoría de los casos, el consumo real es distinto al que se estimó por promedio de consumo histórico, por lo que la diferencia se refleja ahora en el recibo de mayo.

De esta forma, explicó AyA, a un abonado pudieron cobrarle en marzo y abril un estimado de 20 metros cúbicos (m³) por cada mes.

En mayo, cuando se aplica la lectura del medidor,s e determinó que el consumo va por 75 m³. Dicha cantidad es un acumulado de lo que se consumió en tres meses (marzo, abril y mayo) desde la última lectura.

“Esto significa que al usuario le faltaba pagar cinco metros cúbicos de agua de marzo y cinco de abril a los cuales se suman los 25 metros cúbicos reales de mayo.

" La facturación final se realizará por 35 metros cúbicos en mayo y con 10 metros cúbicos adicionales de meses pasados”, aclaró Instituto en el comunicado.

Según AyA, las familias habrían aumentado el consumo en marzo y abril por la intensidad de la época seca, para el aseo personal, consumo humano e incluso riego de jardines y lavado de vehículos y aceras.

A esto se suman las medidas de higiene contra el covid-19, así como la aplicación del teletrabajo y los cierres de centros educativos, lo que hace que se concentre el consumo de agua en los hogares y no en los lugares de trabajo y de estudio.

Más factores

Otros motivos que explican los aumentos en la facturación tienen que ver con incrementos tarifarios aprobados por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), los cuales se comenzaron a percibirse en los recibos de febrero.

Este 2020 entraron a regir incrementos de un 15% en la tarifa de agua potable, 45% en alcantarillado sanitario y un adicional del 1% para la protección del recurso hídrico.

Otra modificación que emerge en esta coyuntura, explicó la entidad, es que cuando se superan los 30 m³ de consumo mensual, en la factura se aplica el impuesto de valor agregado (IVA) conforme la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

Para atender las dudas sobre la facturación y solicitudes de rectificación, AyA dispuso de diferentes canales, entre los que destacan el correo electrónico linea800@aya.go.cr y el teléfono 800 REPORTE (800-7376783).