Diego Bosque, Raúl Cascante. 11 marzo

Para pagar la construcción de las nuevas aceras adoquinadas del casco central de Limón, la Municipalidad local creó un impuesto anual por ¢46.041.

La Municipalidad de Limón creó un reglamento para fundar un impuesto que permita financiar la construcción de aceras adoquinadas. Decenas de vecinos se oponen al cobro. Fotografía: Raúl Cascante
La Municipalidad de Limón creó un reglamento para fundar un impuesto que permita financiar la construcción de aceras adoquinadas. Decenas de vecinos se oponen al cobro. Fotografía: Raúl Cascante

El tributo debe ser cancelado por todos los contribuyentes del distrito central, aunque la infraestructura solo cubre las principales calles del centro de ese cantón.

De esa forma, desde el cuarto trimestre del 2017, los propietarios de bienes inmuebles de comunidades como Envaco, Atlántida, Los Cocos, Siglo XXI y otros, están pagando ¢11.510 por trimestre para cancelar los ¢718 millones que costaron las aceras, construidas entre 2016 y 2017.

El importe fue aprobado por la Municipalidad de Limón en julio del año pasado y publicado en el diario oficial La Gaceta el 22 de setiembre del 2017 bajo el nombre: Reglamento para la realización y ordenamiento de obras por contribuciones especiales.

Pese a que ningún vecino presentó objeciones a dicho reglamento durante los diez días habilitados para consulta pública, entre noviembre y enero enviaron 36 recursos administrativos para frenar el cobro, pero todos fueron rechazados por Néstor Matis, alcalde de Limón.

El argumento de la Municipalidad de Limón es que el artículo 79 del Código Municipal los faculta a crear ese tipo de impuestos para financiar aceras y otras obras.

Ante esta situación, la Defensoría de los Habitantes pidió a la Contraloría General de la República investigar y determinar si el cobro es legal o no. La institución intervino porque varias personas presentaron denuncias.

La Defensoría de los Habitantes calificó, en el oficio 02345-2018-DHR del 27 de febrero, que la recaudación de ¢46.041 anuales es "cuestionable".

Uno de los argumentos de esa entidad es que la construcción de aceras está contemplada en la Ley Especial para la Transferencia de Competencias: Atención Plena y Exclusiva de la Red Vial Cantonal.

La Nación llamó a Mattis el viernes a las 3:58 p. m. para hablar sobre este tema, pero indicó que no podía hablar del asunto porque ya no estaba en horario laboral.

"Yo no puedo hablar de ese tema porque ya no estoy en mi horario de trabajo, llámeme el lunes en horas de trabajo", Néstor Mattis, alcalde de Limón.

"Es un cobro a todas luces ilegal, lo han tratado de vestir de legalidad, pero hay varios aspectos que revelan que no pasa el exámenes en probidad y de buena administración", manifestó Mario Hidalgo Carmona, vecino de Limón.

Eulogio Jiménez, otro vecino del cantón, dijo que el nuevo tributo es un abuso.

"Este señor, Néstor Mattis, ha hecho diabluras en Limón con las obras públicas", declaró Jiménez.

Aumento en el precio

La Defensoría de los Habitantes también pidió a la Contraloría General de la República investigar el aumento de precio en la construcción de las aceras adoquinadas y el cambio en las condiciones del contrato.

En principio, el ayuntamiento tramitó, en diciembre de 2014, la licitación pública N° 2014-LA-000010-01PM para la construcción de aceras de concreto por un monto máximo de ¢410 millones y la adjudicó en 2015 a la compañía Grupo Mercantil TVT-S.A..

No obstante, en marzo de 2016 decidió construir las aceras con adoquines y no en concreto, también destruyeron aceras de concreto en buen estado para sustituirlas por adoquines.

La construcción de aceras fue licitada desde 2014 y fue finalizada apenas el año anterior. El proyecto estaba previsto para ejecutarse en seis meses. Fotografía: Raúl Cascante
La construcción de aceras fue licitada desde 2014 y fue finalizada apenas el año anterior. El proyecto estaba previsto para ejecutarse en seis meses. Fotografía: Raúl Cascante

Estas variaciones provocaron que el costo del proyecto ascendiera a ¢718 millones.

"Pese a que existe un cambio sustancial en la contratación y el objeto del mismo pasa de ser una obra a realizarse en concreto a una obra a realizarse con adoquín, aspecto que incrementó sustancialmente el monto de la contratación y sobre lo cual esta Defensoría tiene reservas en relación a si dicho incremento sobrepasó el 50% del monto original del contrato", expresó la Defensoría de los Habitantes a la Contraloría en el oficio en el oficio 02345-2018-DHR.

También manifestó la Defensoría de los Habitantes que la información del expediente de contratación no está completa.