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Gordo navideño en Cartago: ‘Se vendieron sueltos, ninguno llevó más cabitos y varios fueron gallos tapados’

Víctor Hugo Vargas dice que es la segunda vez que coloca el premio mayor. Tiene unos 10 años de repartir suerte en la Vieja Metrópoli

Varias familias cartaginesas celebran este lunes la fortuna que les llegó de manos de Víctor Hugo Vargas Abarca, uno de los chanceros que vendió el Gordo navideño en aquella ciudad.

Con más de una década de ofrecer suerte en las conocidas “tablas”, al costado sur del Mercado Municipal, Vargas asegura que el año anterior también vendió 15 pedacitos del premio mayor de la lotería navideña.

“Este año lo vendí junto a mi hija, 5 o 10 pedacitos del 66 con la serie 305. Viera la emoción que sentí cuando vi en el tele el número y la serie y que los tuvimos en nuestras manos, no sabemos con certeza cuántos son porque saqué tiras de 5 y de 10, las saqué en la Junta aquí en Cartago (en el BCR).

“Esta es la segunda vez que vendo pedacitos del Gordo y en esta ocasión se vendieron sueltos, ninguno llevó más cabitos y varios fueron gallos tapados”, relató.

Aseguró que siempre ha vendido a precio.

El 66 con la 305, como bien dice don Víctor Hugo, quedó bien repartido y no solo en Cartago, sino por todo el país. Esta es la segunda vez que ese número resulta como el mayor de la lotería navideña. La primera fue en el 2008.

El segundo premio fue para el 96 con la serie 006, que pagó ¢160 millones por entero, y el tercero para el 86 con la 242, con un premio de ¢80 millones por entero.

La Junta de Protección Social distribuyó el domingo ¢15.200 millones en 150 en premios (¢10.000 millones menos que el año anterior). Según representantes de la entidad se colocó el 99% de la lotería.

“Estoy muy alegre de haber llevado este premio a varias familias cartaginesas, ojalá que sean personas pobres o que han sufrido mucho por esto de la covid, que sepan aprovechar la platica y me alegro que las ventas con este sorteo aumentaron a todos los compañeros, porque con los chances casi todos los billetes se devolvían a la Junta porque no se vendían”, comentó Vargas, mientras vendía pedacitos para el sorteo del domingo, que mantienen su mismo valor de ¢2.000.

Para ese primer sorteo de consolación se venden los enteros a ¢20.000, con de 10 fracciones. El premio por fracción es de ¢40 millones y de ¢400 millones por entero.