Juan Diego Córdoba González. 29 julio, 2019
El catolicismo pierde seguidores en Costa Rica, estima sociólogo que conformó parte del equipo que elaboró encuesta sobre religiones en nuestro país. Imagen de la catedral metropolitana de San José. Fotografía: Albert Marín
El catolicismo pierde seguidores en Costa Rica, estima sociólogo que conformó parte del equipo que elaboró encuesta sobre religiones en nuestro país. Imagen de la catedral metropolitana de San José. Fotografía: Albert Marín

Poco más de la mitad de la población en Costa Rica es católica, religión oficial del Estado, mientras que un 27,1% asiste a iglesias de denominaciones cristianas evangélicas.

Este es el resultado de una encuesta elaborada por el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA), que dio origen al informe Percepción de la población costarricense sobre valores y prácticas religiosas.

Aunque los investigadores advierten de que estos datos no se pueden comparar con otros estudios porque se utilizó una metodología distinta, el sociólogo Andrey Pineda afirma que es posible estimar una reducción en la cantidad de creyentes católicos en el país.

“Podemos constatar que la población costarricense es mayoritariamente creyente, sin embargo encontramos que un 52,5% de las personas se declararon católicas. Esto respecto a otras encuestas, que por supuesto no son comparables porque esta es la primera en su género, representa en cierta medida una disminución en la religión católica”, dijo Pineda, miembro del equipo investigador.

La encuesta reveló además que el 16,5% de los costarricenses cree en Dios, una deidad o una fuerza superior, pero no tiene religión. Entretanto, un 2,4% de la población nacional es atea o agnóstica.

“Llama la atención que aparezca como tercera la categoría de creyentes sin religión. Esto por cuanto muchas otras encuestas no tienden a diferenciar la categoría de creyentes sin religión con la categoría de no creyentes y agnósticas”, señaló Pineda.

Precisamente, esta sería una de las causas por las cuales no se pueden comparar estos resultados con estudios previos sobre este tema.

El estudio consultó al azar a 1.000 costarricenses mayores de 18 años, por vía telefónica, entre el 6 y el 16 de octubre del año anterior.

“Este dato vendría a confirmar la tendencia que otros estudios venían mostrando desde los años 90, donde el catolicismo en América Latina y en Costa Rica pierde alrededor de un punto porcentual por año”. David Solano, vocero Conferencia Episcopal

El sacerdote David Solano, vocero de la Conferencia Episcopal, coincidió en que los datos no son comparativos con otros estudios y en que el catolicismo viene perdiendo seguidores en América Latina y Costa Rica desde hace unas décadas.

“Es el dato más bajo de las últimas encuestas que se han hecho, aunque no son comparables, insisto en eso. Este dato vendría a confirmar la tendencia que otros estudios venían mostrando desde los años 90, donde el catolicismo en América Latina y en Costa Rica pierde alrededor de un punto porcentual por año.

“Como iglesia nos llama la atención el dato, venimos viviendo un proceso de renovación de estructuras pastorales en las distintas diócesis, con la confianza de ir generando un sentimiento de comunidad entre los creyentes, mientras que la encuesta refuerza la tendencia verificada en la cual las personas viven su religión en clave personalizada”, afirmó el cura.

Poca participación

Las personas creyentes sin religión y las personas creyentes que no asisten a la iglesia disipan la participación de los costarricenses en las organizaciones religiosas.

De acuerdo con el estudio de la Universidad Nacional, apenas un 51,7% participa de manera activa en su iglesia, congregación o comunidad espiritual. Un 48,2% de los costarricenses no acostumbra asistir a misa o evento religioso.

Los costarricenses prefieren otras maneras de profesar su espiritualidad.

De cada 10 personas, por ejemplo, nueve ora de manera personal, pero se consulta cuántos leen la biblia, la respuesta es cinco de cada 10.

Finalmente, ante la pregunta de si participa de cadenas de oraciones o mensajes religiosos en Internet, tres de cada 10 responden afirmativamente.