Patricia Recio. 6 marzo, 2018

Unas 60 mociones presentadas por una diputada del Partido Frente Amplio (FA) impiden el avance de un proyecto de ley que pretende llevar agua a Guanacaste.

Suray Carrillo, representante de aquella provincia, explicó que se opone al proyecto por considerar que tiene vacíos y que no beneficia a los guanacastecos.

La iniciativa, denominada "Ley para la modificación de límites de la reserva biológica Lomas de Barbudal, para el desarrollo del proyecto de abastecimiento de agua para la cuenca media del río Tempisque y Comunidades costeras", se tramita bajo el expediente 20.465.

De aprobarse, se desafectarían 113 hectáreas de la reserva, las cuales serían inundadadas para desarrollar el plan Paacume o Proyecto Abastecimiento de Agua para la Cuenca Media del RíoTempisque y Comunidades Costeras. Este aprovecharía aguas del embalse Arenal para abastecer a los cantones de Carrillo, Santa Cruz y Nicoya.

El área inundada se compensaría con la compra de 485 hectáreas de terreno con características de biodiversidad similares, según el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara).

Más lento

El proyecto legislativo fue convocado por el Gobierno para ser discutido en estas sesiones extraordinarias (finalizan el 30 de abril), pero las mociones presentadas por la diputada Carrillo complican su avance en el Congreso.

El proyecto busca dar solución a la sequía que enfrentan los guanacastecos en los cantones de Nicoya, Carrillo y Santa Cruz.
El proyecto busca dar solución a la sequía que enfrentan los guanacastecos en los cantones de Nicoya, Carrillo y Santa Cruz.

Con la convocatoria, la iniciativa debe ser vista con prioridad dentro de la Comisión Especial Investigadora de la provincia de Guanacaste; sin embargo, el número de mociones interpuestas por la diputada del Frente Amplio implicarían más de 900 minutos de discusión, pues por cada moción tendría derecho a hablar hasta 15 minutos.

Carrillo argumentó que "metió" las mociones porque el proyecto "tiene muchos vacíos".

“Son muchos (los vacíos), los más graves tienen que ver con el estudio de impacto ambiental, que es importantísimo saber quién va a evaluar y darle seguimiento, cuál es la institución y quiénes son los responsables”, explicó la diputada guanacasteca.

Además, aseguró que el terreno recomendado para compensar la reserva no tiene las mismas condiciones.

La diputada también insistió en que el proyecto Paacume solo llevaría agua para las grandes fincas de caña y melón y no a los pequeños agricultores.

"Hay que revisar ese mapa, de Nicoya no veo ninguna finca mediana ni pequeña, ese proyecto es para las cañeras y meloneras, tenemos que hablar sobre cómo se va a repartir el agua", insistió.

A criterio de la legisladora, es necesario dialogar para reparar esos vacíos.

En contraste con estas objeciones, el diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Johnny Leiva, sostuvo que el plan es dejar aprobado el proyecto antes de que acabe esta legislatura.

Según dijo, buscarán aplicar una vía rápida mediante la aprobación de la norma 208 bis, para la cual se requiere el voto a favor de 38 diputados.

Esa vía rápida fijaría plazos para dictaminar el proyecto en la Comisión y luego para verlo en el plenario, independientemente de que se completen los tiempos para discutir las mociones presentadas.

El plazo para dictaminar el proyecto sería de 30 días, mientras que contarían con dos semanas para votarlo en el plenario.

Leiva aseguró que la iniciativa cuenta con el visto bueno de todos los diputados en la comisión, a excepción de Carrillo.

“El Frente Amplio, al obstaculizar este proyecto, lo que está haciendo es obstaculizar el desarrollo de Guanacaste, ellos siguen demostrando de que se oponen al desarrollo de esta provincia y es con la solución de agua que vamos a poder desarrollarla, desde el sector agropecuario, turístico y el consumo humano”, expresó.

Leiva firmó que el tema de la repartición de las aguas no debería ser motivo de discusión en este momento, pues el proyecto que se está viendo actualmente únicamente corresponde a la desafectación de un terreno en la reserva.

El Gobierno prometió en julio del año pasado que Paacume estaría en funcionamiento para el 2022.

La obra requiere de una inversión de $425 millones que provendrían de un préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica BCIE, cuya aprobación también dependerá de los diputados y una contrapartida de $75 millones que debe aportar el Gobierno.

Paacume incluye la construcción del embalse Río Piedras, nueva infraestructura en el canal oeste del Distrito de Riego Arenal Tempisque, así como la ampliación de 20 kilómetros desde el río Piedras (donde se ubicará el embalse) hasta el río Cabuyo; y la construcción de 35 kilómetros de canal desde el río Cabuyo hasta la comunidad de Palmira en Carrrillo.

También se debe levantar la infraestructura necesaria en la represa para generar energía hidroeléctrica y una red de distribución de 300 kilómetros de canales en Carrillo, Santa Cruz y Nicoya.

De acuerdo con el plan, el agua se repartirá en cuatro usos: 16,5 metros cúbicos por segundo para riego agropecuario, dos metros cúbicos para consumo humano, 1,5 metros cúbicos para riego en zonas turísticas y 36 gigawatts de generación hidroeléctrica anual.

En total, se beneficiarían 18.800 hectáreas con riego en Carrillo, Santa Cruz y Nicoya, mientras que el agua para consumo humano, sería entregada por Senara al AyA en Sardinal, Filadelfia, Santa Cruz y Nicoya.