Yeryis Salas, Fernando Gutiérrez, corresponsal GN. 12 enero
El Concejo Municipal envió la queja de la exfuncionaria a la Procuraduría de la Ética Pública. Foto: Archivo.
El Concejo Municipal envió la queja de la exfuncionaria a la Procuraduría de la Ética Pública. Foto: Archivo.

Una asistente del regidor cartaginés Danny Ovares renunció a su puesto pues, al parecer, Ovares le habría asignado labores domésticas en su casa.

“Renuncié debido a que se me contrató para una cosa y terminé haciendo otra”, relató la mujer de 25 años, de apellidos Víquez Solano, en una comparecencia el 19 de diciembre del 2018 ante encargados de las áreas jurídica y financiera de la Municipalidad de Cartago.

“Tenía que hacer oficios domésticos, tales como barrer el piso del apartamento donde vive don Danny, pasar el palo piso, tender la cama, lavar los servicios sanitarios, entregar la receta y retirar sus medicamentos en la farmacia del Hospital Max Peralta, y ayudar a don Danny Ovares en su proyecto de preparación de galletas”, aseguró Víquez.

La exfuncionaria trabajó en el gobierno local del 5 al 18 de diciembre y afirmó que en el Departamento de Recursos Humanos le indicaron, al contratarla, que su lugar de trabajo iba a ser el edificio municipal, donde se dedicaría a asuntos de oficina.

“Yo llegaba aquí, a la Municipalidad de Cartago, antes de las 7 a. m. marcaba y me iba al departamento de don Danny Ovares. A alrededor de las 3:30 p. m. llegaba a la Municipalidad y marcaba la hora de salida. Mi horario era de lunes a sábado”.

Víquez añadió que el trato del regidor fue “poco amable, pues teníamos diferencias en cómo hacer el trabajo doméstico que él me encomendaba” y que solo en “momentos mínimos” se le asignaron asuntos municipales.

Ovares, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), negó las afirmaciones de su exasistente y manifestó que podrían ser un intento por desacreditarlo.

Según el regidor, algunos funcionarios estarían molestos porque él presentó una acción de inconstitucionalidad en contra de la convención colectiva del ayuntamiento y por su solicitud para cancelarle las credenciales al alcalde, Rolando Rodríguez, por salir del país sin permiso del Concejo Municipal.

“Esperaría que esto no se esté dando a raíz de la acción de inconstitucionalidad. Yo puedo entender que el control político que he ejercido cause situaciones que me expongan a la mala fe de mucha gente, es parte de ser un regidor responsable, con las atribuciones que me dio el soberano.

"Sé que estoy expuesto a situaciones que pueden enlodar mi nombre”, respondió el socialcristiano a la consulta de La Nación.

“Ella terminó un poco molesta y habría que preguntarle por qué hizo esas declaraciones (...). Uno no puede decir por qué surgen afirmaciones así, es algo completamente irracional que me digan que una persona que trabaja conmigo declare esas cosas”, añadió.

El Área Jurídica del municipio cartaginés indicó que el Concejo Municipal ya revisó el oficio con las declaraciones de Víquez, el cual fue enviado a la Procuraduría de la Ética Pública (PEP), entidad que definirá si Ovares incurrió en alguna falta.