Irene Vizcaíno. 3 abril
El paciente a quien rechazaron someter a la prueba de covid-19 en la clínica de Desamparados, se mantiene en estado crítico en el Hospital San Juan de Dios . Foto: Rafael Pacheco
El paciente a quien rechazaron someter a la prueba de covid-19 en la clínica de Desamparados, se mantiene en estado crítico en el Hospital San Juan de Dios . Foto: Rafael Pacheco

Luego de que se confirmara que su papá estaba contagiado de covid-19, Amanda Mesén recibió este viernes una noticia que ya era previsible; su mamá también tiene el virus respiratorio.

Su padre, Alfredo Mesén, fue el paciente a quien dos veces se negaron a hacerle la prueba en la clínica Marcial Fallas de Desamparados.

Debido a que su salud no mejoraba, se sometió al test en un laboratorio privado, donde le informaron de que era positivo. Ahora, el hombre de 62 años permanece en estado crítico en el Hospital San Juan de Dios.

Luego de la denuncia pública que hizo la familia, el Ministerio de Salud inició una investigación del manejo del caso y le dio atención a la esposa de Mesén, una mujer de 73 años y paciente oncológica.

“En este momento, sabemos que mi mamá está contagiada, dio positivo el resultado. Hoy en la tarde (viernes) se comunicaron con ella del programa de médicos residentes del Cendeisss (Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social) y le explicaron que van a estar monitoreándola y la van a tener en control, por ese lado nos sentimos muy tranquilos”, contó la hija a La Nación.

La madre también pasó congojas, pues luego de conocer el resultado de la prueba de su esposo en el laboratorio privado, no recibió ninguna información del Ministerio de Salud, como se supone que debe ocurrir. Tampoco le ayudaron en la línea 1322, habilitada para consultas sobre el virus.

Por eso la promesa del monitoreo y control le da alguna calma, en medio de la angustia de su esposo sigue en condición delicada.

Según Amanda Mesén, está pendiente todavía el resultado de la prueba realizada a su primo Samuel, quien reside en la misma casa de don Alfredo y su esposa.

La mujer si planteó dudas sobre el tiempo en que tardaron en dar los resultados, pues tanto la madre como el primo se sometieron al examen el martes.

“Cuando a mi mamá le hicieron la prueba el martes al mediodía, le dijeron que el resultado se lo daban entre 24 y 48 horas después, y pasó más tiempo del que le habían dicho", manifestó.

De hecho, su primo aún no conoce si tiene o no el virus.

Un amigo de Nueva York

De acuedo con la información que dio a conocer la familia, Alfredo Mesén recibió la visita de un amigo de Nueva York, quien aunque estaba resfriado, no supieron si tenía o no el virus.

Lo cierto es que para la segunda quincena de marzo, su papá comenzó a presentar síntomas y acudió a la Marcial Fallas, donde informó de la visita de su amigo.

En el centro médico, le explicaron que no calificaba para hacerse la prueba porque no sabían si el amigo tenía o no covid-19. Como persistían los síntomas, acudió de nuevo, y obtuvo la misma respuesta.

Ya con la confirmación de que estaba enfermo, la esposa pidió ayuda a una ambulancia para llevarlo al hospital, pero aquí también chocó con pared, porque el chofer indicó que no portaba traje especial. De nuevo, hubo que acudir a servicios privados.

Todas estas circunstancias son las que el ministro de Salud, Daniel Salas, prometió que se investigarían para hacer los correctivos necesarios. En el mismo sentido, se pronunció Román Macaya, presidente de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Este viernes, el ministro informó de cambios en los lineamientos los cuales amplían los criterios para que una persona sea sometida a las pruebas por covid-19, enfermedad que produce el nuevo coronavirus.

Bajos esos lineamientos, a Alfredo Mesén lo debieron someter al examen desde el primer momento.