Ángela Ávalos. 25 febrero
La máxima condena por el ejercicio ilegal de la profesión es 3 años de cárcel, informó el Colegio de Cirujanos Dentistas. Foto con fines ilustrativos: Archivo/Melissa Fernández
La máxima condena por el ejercicio ilegal de la profesión es 3 años de cárcel, informó el Colegio de Cirujanos Dentistas. Foto con fines ilustrativos: Archivo/Melissa Fernández

Un hombre de 30 años, quien se hacía pasar por odontólogo, montó un consultorio en la cochera de una casa, en Siquirres, Limón, donde atendió a personas que cayeron ahí atraídos por los bajos precios que cobraba.

Lo que nunca esperó este falso dentista fue que una de sus víctimas lo denunciaría.

Esta persona pagó ¢100.000 para que le colocaran unos brackets o soportes dentales conocidos como frenillos con la intención de corregir su dentadura. Los cables se desprendieron pocas horas después.

El Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica dio a conocer este jueves que el hombre fue condenado por el Tribunal Penal de Siquirres a cinco meses de prisión, luego de que el sujeto se acogiera a un proceso abreviado. Esta condena por infracción a la Ley General de Salud quedó en firme el 22 de febrero.

El hombre admitió los hechos para optar por un proceso abreviado, pero aún tiene una causa pendiente por el mismo motivo, a la que deberá responder ante la justicia, informó el Colegio.

La máxima condena por este delito es de tres años de cárcel.

¿Cochera o consultorio?

Según las indagaciones judiciales, el falso odontólogo carecía del respaldo académico para realizar este tipo de tratamientos dentales.

El imputado, informó el Colegio, atendía en la cochera de una vivienda, en donde habilitó un cubículo como consultorio.

La persona ofendida fue quien hizo la denuncia y tras el seguimiento del Colegio de Dentistas, declaró en los tribunales.

”El ejercicio ilegal de la profesión es un delito tipificado en el Código Penal y Ley General de Salud. Lo comete quien practica la Odontología de forma empírica al no estar debidamente incorporada al Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica”, dijo Graciela Sánchez, de la Fiscalía del Colegio.

“Existen muchos peligros asociados a una atención empírica. La mayoría de los lugares donde se realizan estas prácticas no cumplen con las normas de bioseguridad, lo cual podría provocar el contagio de alguna enfermedad como el sida o la hepatitis.

“En una extracción, por ejemplo, le podrían dejar restos radiculares al paciente generando infecciones serias. Incluso poniendo en riesgo la vida del paciente”, aseguró la Fiscal de los odontólogos, Raquel Ulloa.

En lo que va del año, el Colegio tiene registrado un incrementado de un 50% en las denuncias de personas víctimas de atención empírica.

”Tenemos conocimiento de personas que sufren daños irreversibles, no solo en su boca sino en su salud en general. Por eso, cuando recibimos una denuncia de este tipo, corroboramos la información, y luego de tener certeza de que alguien está ejerciendo de manera ilegal, lo ponemos en conocimiento del Ministerio de Salud y el Ministerio Público”, dijo Graciela Sánchez.

A las personas que buscan un tratamiento dental se les recomienda asegurarse de que el profesional esté incorporado al Colegio.

Esta consulta la pueden hacer directamente en la página oficial, o por el teléfono 2256-3200.