Juan Diego Córdoba González. 2 julio
La ruptura de las burbujas sociales es la principal causa de contagios en el centro del país, según afirmó el ministro de Salud, Daniel Salas. Fotografía: Rafael Pacheco.
La ruptura de las burbujas sociales es la principal causa de contagios en el centro del país, según afirmó el ministro de Salud, Daniel Salas. Fotografía: Rafael Pacheco.

El centro del país registró, en tan solo 10 días, un aumento de 81,5% en los nuevos casos confirmados de covid-19.

Esa rápida propagación del virus movió el epicentro de la pandemia desde la zona fronteriza con Nicaragua hasta el Valle Central.

Antes, el mayor número de contagios en el área metropolitana se daba en los centros de trabajo.

Ahora, afirmó el ministro de Salud, Daniel Salas, es por la ruptura de las burbujas sociales: las fiestas, los té de canastilla, las reuniones, las tardes de café y las visitas a familiares, por ejemplo.

“Hay que reafirmar el hecho de que la apertura económica no es una apertura social. Creo que aquí se ha malentendido. Hemos avanzado abriendo algunas actividades comerciales, pero la gente piensa que ya puede hacer una apertura social y esto no corresponde. Aquí está en riesgo la salud, la vida y los trabajos de las personas”, aseveró.

Esas transgresiones de las llamadas “reglas de oro” para combatir el covid-19, facilitaron que, desde el 21 de junio hasta este 1.° de julio, se presentaran 1.112 casos nuevos de coronavirus en 35 cantones del centro del país.

Los 1.112 infectados equivalen al 72,2% de los 1.540 detectados en todo el país en esos 10 días.

Es decir, solo 428 de los casos nuevos durante ese periodo se presentaron fuera del área metropolitana. Un promedio de 42,8 por cada día.

Además, siete de cada 10 casos activos –pacientes que podrían contagiar el virus a una, dos o más personas– se encuentran también en el centro del país.

Al 21 de junio la proporción era de seis de cada 10 enfermos.

Esa realidad obliga a las autoridades a pausar el baile y aplicar el martillo, según el mecanismo implementado por el país para reactivar actividades económicas.

El presidente de la República, Carlos Alvarado, anunció que este jueves se determinarán las medidas restrictivas, así como la lista de cantones que deberán acatarlas.

“Estas empezarán a regir a partir de este viernes por al menos una semana, esperando ver que esto reduzca el impacto o lo modere, sin que signifique que inmediatamente haya una reducción de los casos”, afirmó Alvarado.

Recalcó que no será en todo el país, tampoco en las costas, sino que afectará principalmente el área metropolitana.

Pruebas masivas

Los cantones de Desamparados y Alajuelita, en San José, están en la mira de las autoridades por el creciente aumento de casos detectados.

También está bajo constante vigilancia la comunidad josefina de La Carpio, en La Uruca, donde viven 18.000 personas.

En esas localidades se realizarán operativos sanitarios como el que se hizo en el distrito de Pavas (84.000 habitantes)el fin de semana.

El Ministerio de Salud, en conjunto con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), realizó 1.201 pruebas en distintas comunidades de ese distrito josefino durante cuatro días.

Del mismo número de personas testeadas solo el 4,5% dio positivo al covid-19, por lo que se minimizó la posible transmisión comunitaria amplificada que se estudiaba.

“Vamos a hacer operativos especiales en zonas de la Gran Área Metropolitana (GAM), para intensificar esa detección de casos y las acciones que se desprenden, esperando empezar este fin de semana y que estaría involucrando Desamparados, La Carpio y Alajuelita”, afirmó Salas.

En los últimos 10 días se registraron 159 casos nuevos en Desamparados y 115 en Alajuelita.

Además, se detectaron 311 contagios nuevos en el cantón central de San José, que concentra los distritos de Pavas y La Carpio.

Sin embargo, también hay otros cantones con un crecimiento acelerado de casos. En ese mismo tiempo se registraron 88 casos nuevos en Alajuela y otros 76 en Heredia.

La alta densidad poblacional de algunos de esos territorios podría convertirse en uno de los detonantes para que el virus se propague fácilmente.

Además de saturar las camillas hospitalarias, de mantenerse el ritmo de contagios, Salas afirmó que existe el peligro de no poder realizar el nexo epidemiológico a los casos nuevos, para así identificar clústers y enviar a cuarentena a contactos cercanos.

No hacer esa labor a tiempo podría desencadenar la temida transmisión comunitaria amplificada, de la que tanto hablan las autoridades de Salud.

“Vamos a estar calibrando los cantones y las medidas específicas. No será todo el país, pero sí ocupamos medidas muy importantes con respecto a este aumentos de casos”, sentenció Salas.