Ángela Ávalos. 31 agosto

(Video) Niño 5 millones... un año después

Las vacas recién ordeñadas lo vienen a saludar cada mañana. El potrero de uno de sus abuelos colinda con su casa y Eithan, con la pijama aún puesta, pega su cara en el vidrio de la puerta para saludarlas.

Cuando puede y alguno de sus papás lo acompaña, sale al zacate húmedo del rocío e intenta tocarlas entre los alambres de la cerca.

Solo entre ellos se entienden, cuenta su mamá. Sabrá Dios qué es lo que hablan pero la alegría evidente del niño y la quietud de los rumiantes con sus ojos fijos en la criatura, revelan que se llevan bien y se quieren.

Eithan de Jesús Brenes Alvarado, el niño seleccionado como el habitante símbolo 5 millones, ha crecido en su primer año de vida viendo a estos animales en los pastizales que rodean la casa donde reside con sus papás, Madelyne y Reiner, a los pies del volcán Poás, en Fraijanes, Alajuela.

Hace un año, su mamá estaba en labor de parto en el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia, donde el primogénito de esta pareja nació a las 9:27 p. m., del 1.° de setiembre del 2018.

El jueves 29 de agosto, Eithan permaneció bien abrigado pues el día, usualmente frío, amaneció con las temperaturas todavía más bajas. Foto: Ángela Ávalos
El jueves 29 de agosto, Eithan permaneció bien abrigado pues el día, usualmente frío, amaneció con las temperaturas todavía más bajas. Foto: Ángela Ávalos

Ese día, el país esperaba el nacimiento de la persona con la que Costa Rica alcanzaría su quinto millón de habitantes. Un mes después, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) lo seleccionó como el niño símbolo de esa gran arribada.

De acuerdo con los expertos en Demografía, Eithan de Jesús podría ser el símbolo del último millón que suma Costa Rica a su población. Llegar a los seis millones costará mucho más debido a la sustancial baja en el número de nacimientos en el país.

El pronóstico es que sería hasta el 2045 cuando nuevamente se sume un millón de habitantes al territorio nacional.

La candela para el queque de su primer año espera por Eithan en la repisa llena de fotografías de la familia Brenes Alvarado. Foto: Ángela Ávalos
La candela para el queque de su primer año espera por Eithan en la repisa llena de fotografías de la familia Brenes Alvarado. Foto: Ángela Ávalos
Una bomba de energía... y sonrisas

A Eithan le encantan los camiones de carga, que en su versión juguete acumula en todos los tamaños y colores.

Precisamente, sobre una vagoneta verde fosforescente monta una vaca de tela, blanca con manchas negras, su mascota preferida para dormir y jugar. No le ha puesto nombre todavía.

“Cuando crezca, seguro será como alguno de sus abuelos: comerciante o ganadero”, pronosticó Madelyne mientras cuida los primeros pasos de su hijo sobre el resbaloso piso de cerámica de la sala.

Lo dice porque su pequeño, además de adorar a las vacas, es un encanto con todo aquel a quien conoce: sonríe, tira besos, se despide con la mano, abraza...

"Es muy sociable, pero que también sea solidario y caritativo para que ayude a las personas”, comentó la mamá.

En el mundo de Eithan no hay más espacio del necesario para celulares o tabletas. Todo lo que le rodea está lleno de verde: con solo asomar la cara por alguna ventana divisa las montañas que rodean el volcán Poás. Hay verde en las cercas, con musgo; también hay en los potreros donde sus amigas, las vacas, comen tranquilamente bajo la llovizna que suele caer a esas alturas.

Su mamá está decidida a criarlo hasta que sea totalmente obligatorio meterlo en el kínder. El niño irá a la escuela local.

Junto a su mamá, Madelyne Alvarado, el tico 5 millones pasa la mayor parte del día. Su papá, Reinier Brenes, andaba trabajando fuera de casa. La familia vive en Fraijanes, Alajuela. En la foto, con Sammy, la mascota de la familia. Foto: Ángela Ávalos
Junto a su mamá, Madelyne Alvarado, el tico 5 millones pasa la mayor parte del día. Su papá, Reinier Brenes, andaba trabajando fuera de casa. La familia vive en Fraijanes, Alajuela. En la foto, con Sammy, la mascota de la familia. Foto: Ángela Ávalos

Con excepción de una gripe, Eithan ha sido un niño muy sano. Se refleja en el color de sus mejillas y en el brillo de sus ojos. Ya comienza a dar sus primeros pasos de la mano de sus papás. También, tiene sus dos primeros dientes y otros más vienen en camino.

Su salud se refleja en la intensidad con la que se mueve, seguido por la sombra preocupada de su mamá, que lo ataja en el aire cada vez que amenaza con una caída o un sentonazo.

Este domingo, los parientes más cercanos disfrutarán junto a Eithan y sus papás de un almuerzo con queque de cumpleaños.

La candela para el pastel espera su turno en una repisa llena de fotos que le han seguido la pista al niño en su primer año de vida.

Será una celebración íntima, muy lejos de las cámaras que acompañaron su nacimiento en el Hospital San Vicente de Paúl, y de las que lo siguieron en su presentación oficial como el tico cinco millones.

(Video) Eithan, símbolo del tico 5 millones