Josué Bravo. 11 marzo
El diputado frenteamplista José María Villalta aprovechó que hoy concluía el segundo día para presentar mociones de fondo al proyecto de educación dual, para bombardearlo con 103 mociones y atrasar su discusión. Foto: Albert Marín.
El diputado frenteamplista José María Villalta aprovechó que hoy concluía el segundo día para presentar mociones de fondo al proyecto de educación dual, para bombardearlo con 103 mociones y atrasar su discusión. Foto: Albert Marín.

José María Villalta, diputado del Frente Amplio, le presentó este lunes 103 mociones de fondo al proyecto de educación dual, con lo cual podría retardar la discusión del texto durante meses en la Asamblea Legislativa.

El frenteamplista planteó las mociones en el último día para que el pleno de los diputados le propusieran cambios a la iniciativa y luego sean discutidas en comisión.

Ahora, el proyecto regresa a la Comisión de Ciencia y Tecnología, en donde solo Villalta dispondrá de 1.545 minutos (15 minutos por moción) para defender sus propuestas. Esa cantidad de tiempo se traduciría en dos meses y medio si el foro sesiona una vez por semana.

Posteriormente, cuando el texto regrese al plenario, el diputado podría reiterar las mociones, con lo que dispondría de otros 15 minutos en el uso de la palabra por cada una.

La educación dual es promovida por el gobierno como una de las alternativas para combatir el desempleo, principalmente entre jóvenes. Hasta finales del 2018, el 27% de los costarricenses de entre 15 y 24 años estaba sin trabajo.

Consiste en que los estudiantes primero se formen en las aulas para luego aplicar su conocimiento en una empresa, durante un plazo determinado. Mientras se forma en el campo, la organización le pagaría una beca no menor al 30% del salario base de un trabajador semicalificado, es decir, ¢96.000 mensuales.

La Comisión de Ciencia y Tecnología primero dictaminó un proyecto que contempla la educación dual como un modelo de convenio de educación. Empero, el 28 de marzo, el gobierno presentó un texto sustitutivo mediante una moción de fondo, el cual servirá de base cuando se reanude la discusión.

En ese texto sustitutivo, se establece que el alumno firmará un contrato de matrícula con el centro educativo, institución que a su vez suscribirá un convenio de educación dual con las empresas que formarán al estudiante. O sea, elimina la relación de trabajo entre el aprendiz y la empresa como contrato laboral y lo convierte en un civil.

Con sus mociones, Villalta propone que a los estudiantes se les reconozcan derechos laborales al momento de hacer la práctica en una empresa.

El frenteamplista pretende convertir la relación entre aprendiz y la empresa en un contrato de trabajo y no una relación civil como lo prevé el gobierno.

Entre las mociones, Villalta también presentó un texto sustitutivo.

“En términos generales mi preocupación fundamental es que se garanticen los derechos fundamentales en su doble dimensión: como estudiantes que están en un proceso de formación técnica y también en su condición de trabajadores aprendices. Que se respeten sus derechos laborales y de seguridad social”, justificó Villalta sobre la presentación de tantas mociones.

El presidente de la comisión dictaminadora, el liberacionista Wagner Jiménez, lamentó que con la cantidad de mociones presentadas por el frenteamplista se atrasaría aún más la discusión de un proyecto considerado como importante para el país, dado que por cada moción se le otorgan 15 minutos al diputado para que defienda cada una de ellas.

“Celebro que el plenario legislativo haya avanzado en el segundo día de mociones del expediente de Educación Dual. No obstante, los integrantes de la comisión estamos frente a un evidente obstruccionismo luego de haberse presentado un texto de consenso”, dijo Jiménez.

Por su parte, Villalta insiste en que la educación dual es un “contrato” particular y debe respetarse en sus dos dimensiones: la educativa y laboral.

“Y en el ámbito laboral que se busque una garantía de que si un estudiante tiene un accidente de trabajo, va ser protegido por el seguro de riesgo del trabajo, que esté con sus derechos laborales sobre todo si son personas menores de edad (...). Que sea atractivo para las empresas pero que no desproteja los derechos laborales de las personas jóvenes”, añadió el frenteamplista.