Sofía Chinchilla C.. 23 enero
"Juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo Nacional como el presidente encargado de Venezuela para lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y tener elecciones libres", manifestó Guaidó desde la tarima. Foto: Agencia AP.

El gobierno de Costa Rica reconoció al diputado Juan Guaidó, político opositor al régimen de Nicolás Maduro y jefe del parlamento venezolano, como presidente interino de Venezuela.

Así lo anunció el presidente Carlos Alvarado en su cuenta de Twitter.

“Abogamos por el diálogo, la paz y nuevas elecciones libres”, escribió Alvarado, quien en este momento se encuentra en Suiza, en el Foro Económico Mundial.

Guaidó, ingeniero de 35 años, juró que su toma del poder tiene el objetivo de “lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y tener elecciones libres”.

El joven político, quien es jefe legislativo en Venezuela desde el 5 de enero, asumió su rol de mandatario interino ante una muchedumbre que lo respaldó durante una masiva concentración en Caracas.

En un comunicado de prensa, la Cancillería manifestó su apoyo al gobierno de transición.

“Costa Rica expresa su apoyo al Gobierno interino que tiene el mandato de restituir el orden constitucional, atender sus obligaciones en el marco del derecho internacional y, en particular, los derechos humanos de todos los venezolanos”, dice la comunicación.

El Ministerio de Relaciones Exteriores externó, además, su expectativa de que en Venezuela se realicen unas nuevas elecciones presidenciales.

“Costa Rica apoya las gestiones de la Asamblea Nacional, legítimamente electa, para transitar hacia la realización de elecciones libres, justas, transparentes y a la altura de los estándares internacionales, en el período previsto por la Constitución de Venezuela”, comunicó el Ejecutivo.

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En un comunicado de prensa, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), respaldó la decisión del Poder Ejecutivo y solicitó al presidente que desconozca al embajador venezolano designado por Nicolás Maduro en el país.

“Existen vías diplomáticas para solicitar la salida y el no reconocimiento del señor Jesús Javier Arias Fuenmayor, como embajador de Venezuela en Costa Rica”, señaló la Unión de Cámaras.

También se pronunciaron los expresidentes de la República Óscar Arias, Laura Chinchilla, Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, quienes forman parte del grupo de 22 exjefes de Estado de Iberoamérica (la Iniciativa Democrática de España y las Américas, IDEA) que reconocieron a Guaidó como cabeza del Estado y comandante en jefe de la Fuerza Armada venezolana.

“Demandamos de la comunidad internacional y a nuestros gobiernos dar su cabal y formal reconocimiento al presidente venezolano en funciones, ofreciéndole los respaldos y garantías que le sean necesarias”, declararon los exgobernantes.

Respaldo de países latinoamericanos

Inmediatamente después de su proclama, el joven opositor al régimen de Nicolás Maduro recibió el reconocimiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según comunicaron las redes oficiales del mandatario y de la Casa Blanca.

A Guaidó también lo respaldan Brasil y once países que conforman el grupo de Lima: Honduras, Panamá, Ecuador, Guatemala, Colombia, Perú, Canadá, Paraguay, Argentina, Chile y Costa Rica.

Dicha comunidad de países emitió una declaración el miércoles por la tarde, en la que apoyan "el inicio del proceso de transición democrática en Venezuela y condenan los actos de violencia que han ocurrido en esa nación.

El Grupo de Lima se creó 2017, precisamente para colaborar a resolver la crisis venezolana.

En la misma línea que el Grupo de Lima se pronunció Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El 9 de enero, el gobierno de Costa Rica, como parte del Grupo de Lima, desconoció el nuevo mandato de seis años que inició Maduro ese día. En respuesta, Caracas envió una amenaza diplomática y emplazó a las naciones que le dieron la espalda, alertando de que, si no rectificaban, tomaría “las más ‘crudas y urgentes’ medidas diplomáticas”.

La instancia del Grupo de Lima a Maduro fue para que no asumiera el poder y delegara las funciones del Poder Ejecutivo en la Asamblea Nacional, hasta que se realizaran unas nuevas elecciones presidenciales.