Lucía Astorga. 15 junio, 2018
El Museo del Oro Precolombino, del Banco Central, se someterá a un proceso de remodelación de cuatro meses que inicia el 18 de junio. Fotografia: Graciela Solis
El Museo del Oro Precolombino, del Banco Central, se someterá a un proceso de remodelación de cuatro meses que inicia el 18 de junio. Fotografia: Graciela Solis

Nuevos recursos tecnológicos como la animación en tercera dimensión (3D) o la realidad aumentada, permitirán que las visitas al Museo del Oro sean como retroceder miles de años en la historia, para conocer de primera mano la experiencia de los primeros habitantes de Costa Rica y conectarse con su legado.

Esto será posible gracias a un proceso de remodelación al que se someterá este Museo del Banco Central, a partir del 18 de junio y hasta el 11 de octubre, con una inversión cercana a los $600.000 (¢344.000.000, aproximadamente).

El público podrá transportarse a la vida cotidiana precolombina por medio de animaciones elaboradas con realidad aumentada o viajar por los diferentes estratos del universo representados en la casa cónica talamanqueña, gracias a una gran proyección circular.

Escuchar narraciones indígenas por medio de audios, será otro de los insumos que se incluirán como parte del recorrido una vez finalizadas las obras que tendrán una duración de cuatro meses.

“El paradigma base que persigue la renovación es conectar al público con el patrimonio arqueológico y precolombino, que haya sensaciones, emociones”, explicó Priscilla Molina, curadora de arqueología de los Museos del Banco Central.

Priscilla Molina, curadora de arqueología de los Museos del Banco Central, brindó detalles del proceso de remodelación del Museo del Oro Precolombino. Fotografia: Graciela Solis
Priscilla Molina, curadora de arqueología de los Museos del Banco Central, brindó detalles del proceso de remodelación del Museo del Oro Precolombino. Fotografia: Graciela Solis

Para lograr esta meta, dispondrán de videos, objetos táctiles, dos o tres estaciones educativas de animación 3D, entre otras herramientas, que también son utilizadas en museos de renombre de Europa, Suramérica y Norteamérica.

"Estuvimos trabajando desde hace cuatro años en este proyecto, primero con la realización del guion, después ya con todo el proceso de preproducción, de diseño gráfico, hicimos muchas visitas al extranjero para ver otros museos, fue un proceso muy largo", indicó la arqueóloga.

Ver, tocar y sentir

El Museo ha sido renovado en tres ocasiones anteriores, desde que en 1985 abrió sus puertas al público, en el edificio subterráneo de la Plaza de la Cultura. El último proceso fue en el año 2002, sin embargo, mucho ha cambiado en la forma de presentar los contenidos.

"Como hace 16 años se tenía otra expectativa de la parte educativa, entonces era un poquito restringido, hoy en día las tecnologías y como están aprendiendo los niños es completamente diferente, tienen que tener una experiencia para poder referenciar que es lo que queremos decir", indicó Molina.

Este rezago se observa en los pocos recursos con los que pueden interactuar los visitantes, lo que todavía enmarca a estas exhibiciones en la restrictiva práctica del 'ver y no tocar'.

El bosque, es una de las piezas más representantivas de la exposición, cubre un talud del edificio subterráneo. Fotografia: Graciela Solis
El bosque, es una de las piezas más representantivas de la exposición, cubre un talud del edificio subterráneo. Fotografia: Graciela Solis

"Actualmente, solo hay unas botoneras que están en la parte del bosque; usted nada más pega la pieza arqueológica con el animal que representa y se enciende la luz. Además de una mesita donde se toca una herramienta de confección", señaló la experta.

La propuesta no busca convertir la visitación en una experiencia completamente tecnológica, sino abarcar distintas formas de aprendizaje, para que siempre haya interacción dependiendo de la edad de la persona y sus preferencias.

"Hay gente que asimila mejor la información observando y tocando, mientras que otros consideran más fácil utilizar un dispositivo móvil, como las pantallas", acotó la curadora.

Los cambios a detalle
Trabajos de remodelación incluirán un cambio en el espacio físico para dar mayor fluidez a los recorridos de los visitantes. Foto: Museo del Oro para La Nación
Trabajos de remodelación incluirán un cambio en el espacio físico para dar mayor fluidez a los recorridos de los visitantes. Foto: Museo del Oro para La Nación

Cuando el Museo del Oro abra sus puertas renovadas, los visitantes podrán disfrutar de nuevos contenidos, generados a partir de investigaciones arqueológicas recientes, así como, una imagen remozada, producto del cambio de mobiliario y la transformación del espacio físico.

"En el nuevo guion vamos a iniciar entre los primeros pobladores de América, cómo entraron esas personas al territorio, a qué se debió. No solo desde el hecho de la migración, o que usaban puntas de proyectil, sino desde un sentido más profundo", adelantó la arqueóloga.

También se contará con Ilustraciones en 3D, facilitadas por National Geographic, de la megafauna de la época, compuesta por grandes animales que convivían con el ser humano, así como la reproducción de una muela de Mastodonte que se encontró aquí en el país.

Uno de los cambios más significativos, es que la sala de exhibiciones temporales ubicada en el segundo piso, va a desaparecer, por lo que este espacio pasará a formar parte del Museo del Oro, que actualmente está limitado al tercer nivel.

La sala de temporales se situará en el primer piso del edificio subterráneo, que es donde también se hacen exhibiciones de arte y de numismática.

De esta forma, las personas deberán ingresar y tomar el ascensor hasta el tercer piso, para iniciar el recorrido de las muestras del Museo del Oro.

Las personas ahora empezarán el recorrido en el tercer nivel del Museo del Oro, para subir al segundo piso donde finalizará la exhibición. Foto de: Diana Méndez.
Las personas ahora empezarán el recorrido en el tercer nivel del Museo del Oro, para subir al segundo piso donde finalizará la exhibición. Foto de: Diana Méndez.

Cerca de 789 objetos de oro, cerámica y piedra darán vida a la exhibición renovada. Pero nueve piezas de oro, consideradas como extraordinarias por su diseño o simbolismo, tendrán su espacio destacado para que el visitante no se las pierda durante el recorrido.

Retoques de los pasamanos, la instalación de un ascensor especial para personas con algún tipo de discapacidad motora y hasta un cambio en la iluminación, son algunos otros elementos que forman parte del proyecto actual y también cambios futuros que desde ahora se esperan incluir.

Una de las piezas más llamativas del Museo también sufrirá cambios. Se trata de la gran maqueta ubicada en el tercer piso, con distintos escenarios de la vida de los pueblos indígenas. Esta presentación espera ser transformada a video, para que se pueda visualizar de otra forma.

"Pretendemos hacer una realidad aumentada de los personajes que están en la maqueta, entonces con ciertos Ipads se direccionará al personaje y empezará a moverse para hacer las estrategias de caza y pesca que son parte de los procesos de vida diaria de los pueblos indígenas", explicó Molina.

La maqueta es de gran tamaño y ocupa un espacio considerable de la exhibición, recientemente fue remozada. Fotografia: Graciela Solis
La maqueta es de gran tamaño y ocupa un espacio considerable de la exhibición, recientemente fue remozada. Fotografia: Graciela Solis

Otro de los objetivos de la remodelación, es devolver protagonismo al edificio subterráneo, por lo que algunos espacios como el bosque o Finca 4, van a desaparecer en la forma en que están actualmente representados.

Se dispondrá de una estación que se llama la casa cósmica o el U-suré, de construcción Bribrí y Cabécar, la cual es una metáfora de la cosmovisión de estos pueblos originarios.

Los dioramas permanecerán en sus sitios, ya que son piezas de gran valor, al ser reproducciones de verdaderas personas indígenas, algunas de ellas aun permanecen con vida.

Una estación educativa debajo de las gradas, que va a tener toda la información bibliográfica para que pueda ser consultada, y espacios de descanso, son algunos de los nuevos elementos que también darán nuevos aires al Museo del Oro.

Los dioramas del Museo son piezas impresionantes hechos a partir de personas reales. Fotografia: Graciela Solis
Los dioramas del Museo son piezas impresionantes hechos a partir de personas reales. Fotografia: Graciela Solis
Fechas importantes y tarifas

El Museo presentará su cara renovada el 12 de octubre, mientras tanto, el público podrá seguir disfrutando de la exhibición alternativa "Más allá de los objetos", que se mudará a otra sala a partir del 6 de julio y hasta el 6 de setiembre.

También se mantendrá abierta la exhibición del Museo de Numismática, que comparte el mismo edificio con el de Oro Precolombino, mientras que la titulada "Billetes: del papel moneda a los billetes de banco de Costa Rica", pronto estará disponible para recibir visitas.

Los museos cerrarán los días lunes durante el tiempo que dure la renovación. Del 18 de junio al 5 de julio, y del 7 de setiembre al 11 de octubre, no estarán abiertas las exhibiciones de arqueología.

Los visitantes contarán con una tarifa más baja durante este periodo, las entradas para los nacionales será de ¢1.000, mientras que los visitantes extranjeros tendrán que pagar $9 y los estudiantes foráneos $7.