Esteban Valverde. 14 mayo
Los cocina comunitaria en Cahuita se encarga de alimentar a las personas que viven en la calle y quedaron más desprotegidas por los efectos sociales del nuevo coronavirus. Fotografía: Asociación Integral de Desarrollo de Cahuita
Los cocina comunitaria en Cahuita se encarga de alimentar a las personas que viven en la calle y quedaron más desprotegidas por los efectos sociales del nuevo coronavirus. Fotografía: Asociación Integral de Desarrollo de Cahuita

La comunidad de Cahuita se volvió un gran hormiguero para combatir la crisis económica provocada por el nuevo coronavirus.

Este distrito de Talamanca, en Limón, depende casi en un 100% del turismo. Por eso, cuando vio venir la avalancha de problemas por los efectos de la emergencia sanitaria debido a la pandemia, se arrolló las mangas y decidió atacar antes que lamentarse.

Como las hormigas en fila llevan su alimento a los hormigueros, los habitantes de Cahuita en conjunto con la Asociación de Desarrollo y microempresarios de la zona crearon las cocinas comunitarias, donde se encargan de darle alimento a los habitantes de la calle.

"Analizamos la problemática de la gente en la calle que son unos 18 individuos que no tienen un lugar fijo donde vivir, ahí nació la iniciativa de una familia que nos dio una mano amiga para desarrollar la cocina comunitaria. Ellos nos dijeron que cocinarían tres días por semana, pero ahora la cocina se nos hizo famosa y es un centro de reunión enorme", describió Enrique Joseph, presidente de la Asociación Integral de Desarrollo de Cahuita.

“Muchas familias están en necesidad, entonces tenemos este proyecto para poner sonrisas a esas caras. Nuestras amistades que tienen finca nos dan vegetales y hacemos la comida. Mínimo tenemos 50 personas, pero hay días que han venido más de 100”, contó Windell Skinner, quien con su hermana Melody, son los líderes del proyecto de alimentación.

Otras acciones que se tomaron fue la creación de un banco de alimentos que ya suma casi 1.000 familias beneficiadas.

La idea inicial fue tomar en cuenta a cada persona afectada por suspensión de contrato laboral, despedida o con reducción de la jornada para entregarle un diario cada 15 días.

“Al no vislumbrar a corto tiempo la ayuda gubernamental, pues nos tuvimos que mover. Hay que tener claro que nuestra realidad es semanal, el pescador vive de lo que pesca cada día, pero con dos semanas de cierre de negocios notamos una afectación desde el punto de vista social. El 100% de la comunidad estaba prácticamente sin alimento. Nosotros decidimos tomar fondos de la Asociación para los primeros 80 diarios y luego con donaciones se inició el banco de alimentos”, contó Joseph.

El dirigente comunal añadió que esta semana se inició la entrega de la segunda ronda de diarios para todos los beneficiados.

La iniciativa de los ciudadanos también se dejó notar. Por ejemplo, don Javier Mullins fue uno de los principales propulsores de la cocina comunitaria, mientras que una microempresa de la zona dedicada a la producción de pan, también aportó lo suyo.

"Hay una microempresa del pueblo que tuvo que cerrar por la crisis. Ella vino y nos ofreció el horno para hacer pan por la mañana si le dábamos los materiales, entonces todas las mañanas ella hace pan y los vecinos de la comunidad beneficiados reciben su pan para desayunar", mencionó.

La población mostró una mano amiga hasta con la Policía. Las autoridades no tenían cómo lavar sus uniformes, por lo que, con ayuda del Concejo Municipal se recaudaron fondos para adquirir una lavadora.

Reactivación

Ahora, Cahuita busca la forma de comenzar su reactivación y el primer paso será la apertura del Parque Nacional de la zona, centro que tendrá permiso de funcionar a partir de la semana entrante.

“Estamos concentrados en el tema de llamar a algunos dueños de negocios para ir pensando en la reactivación económica, hablamos con hoteles, restaurantes y operadores de viajes turísticos, la idea es que ellos entiendan que no todos pueden entrar a funcionar de una vez, sino que más bien hay que ir poco a poco para que no se afecten entre ellos”, dijo.

CAHUITA VERSUS COVID-19 . Una tarde, 2 vecinos de Cahuita, Javier & Valerie se sentaron a hablar sobre la pandemia, preocupados por el impacto en este pueblo turístico, pensaron que era importante conformar una comisión y desde el seno del ministerio de salud se comenzó a gestionar... se convocó a la asociación de desarrollo de Cahuita a una reunion y de ahí se hace otra reunion con el consejo local. Así nace nace la comisión "Cahuita Versus covid-19" respaldada por la Asociación de Desarrollo Cahuita. La COCINA COMUNITARIA CAHUITA nace con la unión del pueblo de Cahuita y estas fuerzas vivas de esta hermosa comunidad. De mi parte quiero agradecer a todos los que han ayudado al prójimo de alguna manera en este momento tan inesperado para el sector salud, social y económico. Las ayudas no siempre tienen que ser económicas, también es ser amable, el sonreír, el hacer reír, el compartir algo simple, las buenas vibras, el tiempo como voluntario para hacer trabajos, o gestiones para ayudar a más de una persona... Esas son donaciones y la mejor donación es el respeto, en el mundo hay suficiente para todos, es solo de unirnos y evitar los negativismos, gratitud, trabajo y luego abundancia 😃 Quiero agradecer públicamente a la Asociación de Desarrollo Cahuita, a Javier Mullins, a Valerie Rose, a Karla Barahona, a Windel Skinner, a Melody Skinner, a Ivón Aymerich, a Yanira y su familia, a la familia Cunningham, a super negro y a todos esos que ayudan como pueden de corazón a alguien, a Cahuita, hay muchos que ayudan y no sabemos, pero ustedes saben y Dios sabe, una sola persona que ayudes de alguna manera ya es grán bendición, siento la energía, me motivan mucho, gracias por todo esto, que Dios los bendiga ♥️ .

Posted by Tito Cahuita on Wednesday, May 13, 2020

Por último, el lugar promueve la creación de granjas familiares para que las comunidades que integran el sector puedan tener autosostenibilidad de algunos alimentos básicos como vegetales y huevos.

“Queremos desarrollar granjas familiares y un trabajo específico con el sector pesquero. Estamos en el proceso de seleccionar los grupos familiares que harán esto para que queden ubicados de manera estratégica y de esta forma todos los habitantes de la zona puedan ayudarse”, concluyó.

Cahuita apostó por el trabajo hormiga para declararle la guerra al nuevo coronavirus y todas sus consecuencias. La localidad limonense con iniciativa ciudadana y colaboración de las organizaciones comunales está respirando en medio del complicado ambiente.