Por: Daniela Cerdas E..   14 enero
Según la International Reading Association, cada escolar debe tener acceso a siete libros en el aula y, en una bibliotecca, a un mínimo de 20. Foto con fines ilustrativos.
Según la International Reading Association, cada escolar debe tener acceso a siete libros en el aula y, en una bibliotecca, a un mínimo de 20. Foto con fines ilustrativos.

De las 4.048 escuelas estatales que tiene Costa Rica, solo 459 (un 12%) poseen una biblioteca.

En el caso de los colegios, solo en el 37% (332) ofrece el servicio, según datos del informe Infraestructura en Escuelas y Colegios Públicos 2017, del Ministerio de Educación Pública (MEP).

La situación actual no es muy diferente a la de hace diez años: en el 2007 había biblioteca en 492 escuelas y en 330 colegios.

Para Ana María Rodiño, investigadora del Estado de la Educación, esta situación es "muy grave" ya que, según explicó, para que los niños desarrollen la comprensión de lectura y la escritura correctamente, necesitan los libros.

"Es un porcentaje bajísimo. La gente cree que con poner una computadora en el aula, ya está todo resuelto. La computadora nunca podrá sustituir los libros. Leer, comprender, saber codificar es fundamental para el desarrollo posterior del niño.

"La mayor parte del aprendizaje futuro va a ser a través de textos escritos. Si en la primaria no los utilizaron ni en la casa, ¿dónde van a aprender a leer? Jamás me imaginé que las cifras fueran tan bajas. Montar una biblioteca no representa un costo excesivo ni enorme, ¿qué hace el MEP con el presupuesto para libros?", planteó la investigadora.

Incluso, el Estado de la Educación, con base en The International Reading Association, recomendó que los niños deben tener acceso a siete libros por estudiante y, en una biblioteca, a un mínimo de 20 libros por niño. Además, por año, debe agregarse al aula un nuevo libro por estudiante y, en la biblioteca, dos nuevos libros por alumno.

Al respecto, el Ministerio informó de que se ha trazado la meta de fortalecer las bibliotecas escolares, aunque no precisó acciones.

En cuanto a la cobertura, explicaron, existen más de 1.400 centros educativos unidocentes de primaria a los cuales, por sus características, no se les instalan estos servicios. En su lugar, se deben promover acciones como el desarrollo de programas de tecnología.

Para la investigadora Rodiño, convendría revisar, además, si en los centros educativos que sí tienen biblioteca los docentes la utilizan con sus estudiantes, así como el número y tipo de libros que ofrecen.


Su preocupación se desprende de los resultados del informe del Estado de la Educación, según el cual aunque los docentes reconocen el valor de la lectura, no la practican en el aula.

Efectos de la lectura

De acuerdo con Ana María Rodiño, los jóvenes que leen regularmente obtienen mejores resultados en el diagnóstico del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En la última evaluación internacional, del 2015, Costa Rica retrocedió en el rendimiento en Matemáticas, Ciencias y Lectura, con respecto a las pruebas aplicadas en el 2012.

Las puntuaciones ubicaron al país muy por debajo del promedio de la OCDE. Naciones que invierten mucho menos en educación obtuvieron mejores resultados.

Además, el VI Informe del Estado de la Educación, dado a conocer en agosto pasado, reveló que de acuerdo con una serie de pruebas para evaluar conocimientos, los escolares ticos se ubican en los niveles más bajos de desempeño en materias clave como Español, Matemáticas, Estudios Sociales y Ciencias.