Daniela Cerdas E.. 26 abril
El 8 de febrero el país retornó a la presencialidad en las aulas, pero no con todos los estudiantes al mismo tiempo, sino divididos en grupos y con una serie de protocolos de higiene. Foto: Rafael Pacheco
El 8 de febrero el país retornó a la presencialidad en las aulas, pero no con todos los estudiantes al mismo tiempo, sino divididos en grupos y con una serie de protocolos de higiene. Foto: Rafael Pacheco

A pesar de la presión de los sindicatos para suspender las clases presenciales por la ola de contagios de covid-19, la ministra de Educación, Guiselle Cruz, resolvió que escuelas y colegios “deben permanecer abiertos”.

“Cerrar los centros educativos, otra vez, es comprometer el futuro de los estudiantes, es afectar permanentemente su desarrollo cognitivo y social; truncar su futuro y dejar de proteger a muchos de ellos que viven en condición vulnerable. Estudios científicos alrededor del mundo muestran que los centros educativos no son los principales centros de contagio ni propagación”, expresó la jerarca, este lunes.

La semana pasada, la Junta Paritaria de Relaciones Laborales, integrada por los sindicatos de Educación y Ministerio de Educación Pública (MEP); planteó en volver a la virtualidad para todos los estudiantes, y mantenerse en esa modalidad por lo que resta del primer semestre.

Inclusive, la Asociación Nacional de Educadores (ANDE) hizo un llamado el sábado a los padres de familia para que no envíen a sus hijos a clases presenciales, a pesar de las órdenes del MEP sobre la necesidad de mantener a los alumnos en las aulas.

Sobre los casos positivos de covid-19 en el MEP, en la última información que tiene la institución, que va de la semana del 9 al 15 de abril, se reportó que los contagios docentes aumentaron a 127, en el personal de apoyo a 24 y, entre los alumnos, incrementó en 129.

“Estamos haciendo todos los esfuerzos para el cumplimiento de los protocolos sanitarios para mantenernos en educación combinada, sin seguir afectando la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes. Nuestra prioridad es el resguardo a la vida y la salud de nuestro personal, estudiantes y sus familias”, manifestó la jerarca

Cruz recordó que las interrupciones en el tiempo de instrucción en el aula pueden tener un impacto severo en la capacidad de aprendizaje de los estudiantes.

Añadió que, cuanto más tiempo los alumnos estén fuera de las escuelas, menos probabilidad de que regresen.

“Las escuelas no solo enseñan a los niños a leer, escribir y contar; también proporcionan servicios de nutrición, salud e higiene, servicios de salud mental y apoyo psicosocial. Reducen considerablemente el riesgo de violencia, embarazo precoz y otras amenazas. Los países donde se inició la pandemia antes, en la tercera ola de contagio, han sostenido, en su mayoría, la apertura de los centros educativos”, dijo la funcionaria.

En Costa Rica hay 320.000 estudiantes (de un total de aproximadamente un millón) que siguen sin conexión a Internet en sus hogares.

El pasado 22 de abril, Cruz envió un oficio al ministro de Salud, Daniel Salas, y a la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE) para adelantar la vacunación de docentes ante la nueva ola de contagios que vive el país. Sin embargo, no se conoce respuesta.

La petición se dio un día después de que una orientadora del Liceo de Costa Rica falleciera por causas asociadas a la covid-19. Otros cinco profesores estaban contagiados.

A favor

Contrario a los sindicatos del MEP, la Asociación de Centros Educativos Privados ( ACEP) está a favor de mantener la educación presencial.

Lo que sí apoyan es la solicitud que hizo la ministra a las autoridades sanitarias de adelantar la vacunación para los docentes, expresó Beatriz Ramírez, vicepresidenta de la organización, que agrupa a 96 centros privados.

“Son los sindicatos los que están ejerciendo una presión para el retorno a la virtualidad. La Asociación, la Junta Directiva y los asociados consideramos que, tanto la ministra de Educación como Salud, han comprendido que el cierre de las instituciones no va a solucionar la situación que estamos viviendo. Nuestra posición es que se mantenga la presencialidad o el modelo híbrido que hemos implementado; está muy claro que los centros educativos no son foco de contagio”, declaró Ramírez.

La educadora instó a representantes de escuelas y colegios privados a redoblar e incrementar todo el cuidado en los protocolos, al tiempo que hizo un llamado a las familias pues los contagios se están dando fuera del centro educativo.

“Tenemos clarísimo que las instituciones educativas no pueden cerrar, ya sabemos la repercusión que tiene y el país no puede darse el lujo de eso”, expresó.