Daniela Cerdas E.. 5 enero
Las pequeñas reuniones tradicionales en los descansos de la escuela no podrán ser. Los alumnos deberán guardar el distanciamiento, según las reglas para el retorno a clases presenciales. Foto: Albert Marín/Archivo
Las pequeñas reuniones tradicionales en los descansos de la escuela no podrán ser. Los alumnos deberán guardar el distanciamiento, según las reglas para el retorno a clases presenciales. Foto: Albert Marín/Archivo

Salir en carrera a jugar al patio cada vez que suena la campana de recreo dejará de ser costumbre en el 2021 en las escuelas y colegios del país. Tampoco se verán las pequeñas reuniones para compartir meriendas entre compañeros y mucho menos con estudiantes de otras secciones.

Esos tiempos de descanso se convertirán en un mero espacio de transición de una clase a otra, y en momentos para hacer la limpieza en las aulas para prevenir los contagios de covid-19.

Así lo establecen los protocolos de reingreso a clases presenciales, confirmó Leonardo Sánchez, director de programas de Equidad del MEP y quien participó en la elaboración de las nuevas reglas de convivencia que imponen los tiempos de pandemia.

“Cada director definirá a las personas encargadas de vigilar la aplicación de los protocolos durante el recreo. Se prohíben en el recreo los juegos de contacto, este espacio estará supervisado y tendrá horarios específicos. Cada director planificará las horas del recreo de cada sección”, explicó Sánchez.

El próximo 8 de febrero se iniciarán las clases presenciales en los centros educativos; sin embargo, no todos los estudiantes volverán al mismo tiempo. Las lecciones en las aulas se combinarán con las virtuales, como las implementadas en el 2020.

Según el Protocolo de medidas sanitarias para espacios de recreos y uso de zonas recreativas y otros espacios comunes en centros educativos del MEP, el director deberá definir en su centro educativo las áreas para espacios recreativos.

“Se deberán rotular los espacios en que las personas no se pueden sentar en bancas, poyos o sillas que se encuentren en espacios comunes, con el fin de mantener la distancia. Considerar en este punto, además, cómo informar a las personas ciegas o con problemas visuales”, señala el protocolo.

Se deben organizar turnos para salir al patio, respetando los grupos de estudiantes que están en una misma clase, y, si fuera necesario, se fraccionarán los tiempos de recreo.

Durante el recreo

Está prohibido que los alumnos compartan alimentos y bebidas, teléfonos celulares, dispositivos electrónicos o juguetes.

Además, los menores deben evitar hacer actividades que implican contacto físico como jugar fútbol o baloncesto, así como cualquier otra actividad culturalmente pertinente, según el contexto.

“Recordar la distancia física en los recreos, no abrazarse, besarse o tener contacto físico. Procurar no sentarse en el piso. En los accesos como rampas o ascensores donde los haya, serán utilizados únicamente por personas de movilidad reducida, siempre tomando en cuenta la colaboración de una segunda persona para su traslado adecuado, cuando sea necesario”, se indica en el protocolo.

Después del recreo

El Ministerio de Educación Pública (MEP) establece que cuando los estudiantes ingresen al aula después de recreo, deben hacerlo formando una fila con espacios marcados a una distancia de 1,8 metros entre cada estudiante y esperar a que el docente permita la entrada para evitar aglomeraciones en la puerta.

“Antes de entrar a la clase, se realizará el protocolo de lavado de manos en una estación que debe contar con lavatorio, jabón desinfectante, toallas desechables. Luego, se debe aplicar una solución desinfectante a las suelas de sus zapatos y en los aditamentos para la el desplazamiento o la movilidad (bastones, andaderas, muletas, sillas de ruedas, coches u otros)”, se explica en la directriz.