4 mayo, 2016

Madrid. EFE. El rey Felipe VI disolvió el martes el Parlamento español y convocó nuevas elecciones ante la falta de acuerdo para formar gobierno , con lo que se abre de nuevo la carrera electoral para los partidos políticos, que aspiran a mejorar los últimos resultados.

Aunque todavía no ha comenzado oficialmente la campaña para los próximos comicios, que serán el 26 de junio, los principales partidos ya pusieron en marcha su “maquinaria electoral”, con los tradicionales reproches a sus adversarios.

Sin embargo, hasta ahora las encuestas anticipan que los resultados de las próximas elecciones serían muy parecidos a los del 20 de diciembre, cuando ningún partido consiguió mayoría suficiente para gobernar.

En esos comicios, el Partido Popular (PP, centroderecha) obtuvo 123 escaños, los socialistas (PSOE) 90, seguidos de dos nuevos partidos en el escenario político nacional: Podemos (izquierda), con 69 bancas, y Ciudadanos (liberales), con 40.

El presidente del Gobierno en funciones y candidato a la reelección por el PP, Mariano Rajoy, afirmó ante la dirección de su partido que “los adversarios son los adversarios”, y que “las elecciones no son para hacer amigos”, en referencia a la actitud respecto a Ciudadanos.

Pero los liberales también mantienen pactos de gobierno con el PP en varias regiones, entre ellas Madrid.

El rey Felipe VI firmó el martes, en el palacio de la Zarzuela, el decreto de disolución del Parlamento. | EFE
El rey Felipe VI firmó el martes, en el palacio de la Zarzuela, el decreto de disolución del Parlamento. | EFE

La socialista Meritxell Batet, miembro de la dirección del PSOE y encargada del programa electoral, afirmó el martes que el pacto con Ciudadanos está “caducado”.

Ante esta situación inédita de repetición de elecciones en menos de seis meses, los partidos corren el riesgo de que aumente la abstención o de que se repitan los resultados del 20 de diciembre.

El presidente del Congreso, Patxi López, llamó el martes a “todos” los ciudadanos a que “no se resignen a la frustración” y vayan a votar en las s elecciones del 26 de junio, ya que está en sus manos “decidir el futuro político de España”.

Un 78,4 por ciento de los españoles no se arrepiente de su voto en los comicios de diciembre, que depararon un Parlamento muy fragmentado que no logró pactar un nuevo gobierno, por lo que se han tenido que convocar nuevas votaciones.