AFP. 24 diciembre, 2019
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, dio declaraciones durante una conferencia de prensa en la OEA, el 29 de mayo del 2018, en Washington.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, dio declaraciones durante una conferencia de prensa en la OEA, el 29 de mayo del 2018, en Washington.

La Organización de Estados Americanos (OEA) y Honduras iniciarán esta semana conversaciones formales para dar paso a la siguiente etapa de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH), una cooperación que ha significado la apertura de decenas de casos judiciales.

"El próximo viernes 27 de diciembre el Gobierno de Honduras y la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos iniciarán conversaciones formales para dar paso a la siguiente etapa de la misión", dijeron ambas partes en un comunicado difundido en la noche del lunes.

La misión que comenzó el 19 de enero del 2016 para un periodo de cuatro años –a solicitud del presidente Juan Orlando Hernández– está por vencer.

Según el comunicado esta etapa de la misión estará centrada en la construcción de un sistema más fuerte de transparencia, la lucha contra la impunidad y el combate de la corrupción en Honduras, con el objetivo de avanzar con el "fortalecimiento institucional".

A principios de diciembre, Estados Unidos pidió a Honduras que ampliara el mandato de la misión afirmando que "desempeña un papel fundamental" en la lucha contra la corrupción y para mejorar las condiciones de gobernabilidad.

Con la colaboración de la MACCIH, la Fiscalía hondureña ha abierto más de una docena de casos, algunos contra miembros del Congreso, acusados de apropiarse de fondos asignados a proyectos sociales.

Los diputados que han sido señalados en casos de corrupción han legislado para neutralizar el trabajo de la MACCIH, que actúa en apoyo a la fiscalía en la lucha contra la corrupción.

El presidente gestionó la conformación de la misión para disuadir protestas masivas de "indignados" por el saqueo de 330 millones de dólares del Seguro Social, una movilización que pedía su renuncia.

Hernández admitió que decenas de miles de dólares de esos fondos entraron al equipo de la campaña que lo llevó a ganar las elecciones del 2013.