Ginebra. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó este martes su “preocupación” por la situación de los derechos humanos en El Salvador y deja claro sus temores de que la represión del crimen organizado haya generado detenciones arbitrarias.
“Ya pasó un año desde que entró en vigor el régimen de excepción en El Salvador, un año en el que las autoridades tomaron varias medidas que suscitan graves preocupaciones en materia de derechos humanos”, declaró Marta Hurtado, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACD).
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“Comprendemos los graves problemas que plantea la violencia de las pandillas y el deber del Estado de proporcionar seguridad. Sin embargo, es el deber del Estado hacerlo en el marco del derecho internacional de derechos humanos”, destacó Hurtado, en una rueda de prensa en Ginebra.
Desde que El Salvador proclamó el 27 de marzo de 2022 el régimen de excepción en respuesta a una ola de 87 asesinatos en pocos días, 65.000 personas fueron detenidas sin un mandato de arresto.
“Algunas de estas detenciones masivas, incluidas las de niños, pueden equivaler a detenciones arbitrarias, ya que parecen basarse en investigaciones mal documentadas y en burdos perfiles basados en el aspecto físico o el origen social de los detenidos”, denunció Hurtado.
Hurtado destacó que “las condiciones en los centros de detención, a menudo sobrepoblados, son motivo de gran preocupación”, y dijo que la ONU recibió denuncias de graves violaciones de los derechos de los presos, como el aislamiento prolongado, la falta de atención médica y otras formas de malos tratos.
“Es especialmente preocupante que 90 personas murieron en detención desde que entró en vigor el estado de excepción, y que dispongan de escasa información sobre el progreso de las investigaciones sobre estas muertes”, afirmó.
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Los primeros 2.000 pandilleros fueron trasladados del penal de Izalco al megacárcel "más grande de América", equipado con vigilancia de alta tecnología y diseñado para albergar a 40.000 delincuentes, dijo el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, que está librando una "guerra" contra estos grupos, anunció el 24 de febrero pasado. (-/AFP)