Interés Humano

El Vaticano revela sus propiedades antes de juicio por polémica inversión en Londres

Según el presupuesto del año pasado, el Estado posee 4.051 propiedades en Italia, así como 1.120 en Londres, París, Ginebra y Lausana

El Vaticano publicó este sábado, por primera vez, el presupuesto anual de un departamento clave que gestiona sus propiedades e inversiones, días antes del inicio de un juicio sobre una polémica inversión en Londres.

Según los registros del año pasado, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) posee 4.051 propiedades en Italia, así como 1.120 en Londres, París, Ginebra y Lausana.

Uno de los edificios de Londres, que la Secretaría de Estado compró de manera oscura para convertirlo en apartamentos de lujo y que generó importantes pérdidas, centra el juicio que comenzará el martes.

En el proceso se juzgará al cardenal Angelo Becciu, uno de los más influyentes del Vaticano y colaborador cercano del papa Francisco, quien deberá comparecer ante el tribunal de la Santa Sede a partir del 27 de julio.

Becciu, de 73 años, es procesado por malversación de fondos, abuso de poder y soborno de testigos, en este caso cuyos primeros elementos comenzaron a aparecer en la prensa italiana en septiembre del 2019.

El secretario de Economía del Vaticano, Juan Antonio Guerrero, anunció el sábado que están haciendo grandes esfuerzos en materia de transparencia respecto a sus finanzas, una medida que forma parte de la lucha contra la corrupción impulsada por el papa Francisco.

"Venimos de una cultura del secreto, pero hemos aprendido que en materia económica, la transparencia nos protege más que el secreto", aseguró Guerrero, tras la publicación del presupuesto.

En el juicio, se dirimirá si en la inversión en Londres hubo una gestión corrupta por parte de altos cargos del Vaticano.

Guerrero defendió que las medidas aplicadas en los últimos años "dificultarán que esto vuelva a suceder".

Según el presupuesto publicado, el 14% de las propiedades de la APSA se alquilan y el dinero obtenido se destina a fondos de caridad y de trabajo del Vaticano.

El 86% restante es utilizado por las oficinas del Vaticano, o sirve para alojar a cardenales y empleados de la Santa Sede.